Malagueños atrapados por la guerra en Oriente Medio atraviesan el desierto en autobús: más de 700 kilómetros para volar a España desde El Cairo

Michael Andaluz y su pareja embarazada fueron evacuados de la terminal minutos antes de un ataque aéreo por parte de Irán

Andrés G. Atienza

Málaga - Publicado el - Actualizado

5 min lectura

La escalada de tensión en Oriente Medio ha sorprendido a decenas de andaluces y malagueños que se encontraban en la zona de conflicto durante el pasado fin de semana. La guerra entre Estados Unidos e Israel con Irán,  ha dejado a numerosos viajeros atrapados. El único objetivo es regresar a España lo antes posible. 

Entre ellos se encuentra Michael Andaluz, quien vivió una evacuación de pánico en el aeropuerto de Dubái, y un grupo de 30 peregrinos de Málaga, que tuvieron que refugiarse en un búnker en Jerusalén y ahora emprenden una larga ruta por carretera desde Israel hacia Egipto para poder volar de vuelta a casa.

Atrapados en el aeropuerto de Dubái

Para Michael Andaluz y su pareja, el pasado sábado debía ser el día de su regreso a España. Sin embargo, su plan se vio frustrado en el aeropuerto de Dubái cuando estaban a punto de embarcar. La amenaza inminente de un ataque provocó la cancelación masiva de todos los vuelos y el desalojo de miles de personas, sumiendo la terminal en un estado de caos e incertidumbre. La situación se volvió especialmente crítica para la pareja de Michael, que se encuentra embarazada.

En medio de la confusión y las colas interminables, la joven comenzó a sentirse indispuesta: "Mi pareja se empezó a marear. Se encontraba mal y con unos dolores fuertes porque está embarazada", relata Michael. El malestar físico, agravado por la tensión del momento, activó una rápida respuesta por parte de las autoridades del aeropuerto, quienes priorizaron su atención y evacuación del recinto.

Afortunadamente, la ayuda llegó de manera eficiente: "Resulta que había una cola para familias, para niños y con problemas de salud. Nos pudieron pasar rápido, nos dieron asistencia médica para ella", explica Michael. Destaca además el papel crucial de un agente de policía que les brindó un apoyo excepcional en esos momentos críticos: "Por suerte, dimos con un policía que nos ayudó una barbaridad, y nos estuvieron atendiendo en todo momento". Gracias a esta intervención, la pareja fue trasladada a un hotel para garantizar su seguridad y bienestar.

COPE

Michael y su pareja

Habían impactado justo cerca de nuestra puerta de embarque"

Michael Andaluz

Malagueño en Dubái

Pocas horas después de abandonar la terminal,  el aeropuerto había sufrido un ataque aéreo por parte de Irán. Las imágenes y vídeos que comenzaron a circular mostraban los efectos de los impactos: "Ya vimos que habían impactado, no sabemos si son misiles o drones, la verdad, pero habían impactado  cerca de nuestra puerta de embarque y de donde estábamos comiendo", cuenta Michael. La pareja también vio imágenes de otro impacto en la misma terminal donde, horas antes, su pareja había sufrido el ataque de ansiedad.

Desde su llegada al hotel el sábado, han pasado tres noches escuchando y sintiendo explosiones en las proximidades de su alojamiento: "Asusta, claro, porque uno tampoco nunca ha vivido esto, y al final, pues impacta bastante. Además que retumba todo y tienes la incertidumbre esa de no saber lo que está pasando", confiesa Michael sobre el miedo vivido. A pesar del shock, asegura que la situación este martes es mucho más tranquila y que reina una sensación de seguridad.

Actualmente, Michael y su pareja permanecen a la espera de noticias sobre su repatriación. Según informa, el gobierno del país se está haciendo cargo de los costes de alojamiento de todos los turistas afectados por la cancelación de vuelos. Sin embargo, la incertidumbre sobre cuándo podrán regresar a Málaga persiste, manteniendo a esta y otras familias en un estado de alerta y expectación en medio de un conflicto que ha alterado sus vidas.

De un búnker en Jerusalén a la ruta hacia Egipto

Mientras tanto, otro grupo de malagueños vivía su propia odisea en Israel. Se trata de una peregrinación de 30 personas que se encontraba visitando enclaves turísticos en Jerusalén cuando estalló la guerra. La violencia los obligó a confinarse de urgencia en sus hoteles, donde tuvieron que enfrentarse a una realidad para la que no estaban preparados: el sonido constante de las alarmas antiaéreas y la necesidad de buscar refugio.

Cuando te pilla la alarma tienes que bajar y estar ahí 10 minutos"

Pepe Belinchón

Malagueño atrapado en el conflicto

Pepe, el coordinador del viaje, ha explicado a COPE Málaga la rutina que tuvieron que seguir para protegerse de la caída de misiles iraníes a pocos kilómetros de su hotel: "Tienen un sitio donde, bajas las escaleras, no se pueden coger los ascensores", detalla. "Cuando te pilla la alarma, pues tienes que bajar abajo, estés en la habitación o estés por aquí, bajas abajo con tranquilidad, y estás ahí 10 minutos. Cada cierto tiempo suenan las alarmas".

COPE

Parte del grupo que viaja hacia Egipto desde Jerusalén

Esta situación se prolongó hasta la mañana de este martes, cuando finalmente pudieron iniciar su plan de evacuación. El grupo ha emprendido un viaje por carretera de más de 700 kilómetros con destino a Egipto. Salieron en autobús a las cinco de la mañana, en una travesía que representa su única vía de escape para poder tomar un vuelo de regreso a España. El primer hito de este largo recorrido es alcanzar la frontera egipcia.

La logística del viaje es compleja y requiere una coordinación precisa. "Cuando lleguemos a la frontera hay que cambiar de autobús. Este autobús, como es israelita o palestino, no puede entrar allí, allí cogeremos en otro autobús en la frontera y nos iremos hacia El Cairo", explica Pepe sobre el procedimiento que les espera. Este cambio de vehículo es un paso indispensable para poder continuar su camino hacia la capital egipcia.

Una vez en El Cairo, el grupo tiene un plan definido para las siguientes horas: "Llegaremos sobre las 20:30. Allí, contarán con el apoyo institucional, ya que "el embajador de España en Egipto nos va a recibir". Tras pasar la noche en la ciudad, el objetivo final está a la vista: "Al día siguiente, a las 9 y media, aproximadamente, salimos para Madrid en el vuelo". Si todo sale según lo previsto, esta aventura terminará pronto con su regreso a casa.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.