La Escuela de Hostelería La Fábrica recibe el distintivo ‘Sabor a Málaga’ en reconocimiento a su excelencia formativa y su apuesta por el producto local

Con más de 70 nuevos profesionales formados y una oferta de menús degustación innovadores, la escuela une educación y restauración bajo el sello de calidad de la Diputación

La Fábrica ha demostrado que formación y producto de proximidad son un binomio inseparable

Redacción COPE Málaga

Málaga - Publicado el

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La Escuela de Hostelería La Fábrica ha dado hoy un paso definitivo en su consolidación como referente gastronómico en el interior de la provincia. El presidente de la Diputación de Málaga, Francisco Salado, acompañado por el alcalde de Antequera, Manuel Barón, ha hecho entrega oficial del distintivo ‘Sabor a Málaga’ al director de La Escuela de Hostelería, el chef Rubén Antón, en un acto que valida el modelo educativo de la escuela: enseñar a los futuros líderes de la hostelería a través del respeto y el conocimiento del producto local.

Este reconocimiento llega tras una trayectoria en la que La Fábrica ha demostrado que formación y producto de proximidad son un binomio inseparable. Desde su apertura, respaldada por la experiencia del Grupo Aibe, el centro ha integrado en su ADN productos tan emblemáticos como la zanahoria morá, el tomate huevo de toro o el salchichón de Málaga, convirtiéndolos en materia de estudio en las aulas y en protagonistas en la mesa.

Una fábrica de talento con sabor local   

El distintivo ‘Sabor a Málaga’ respalda la labor académica de La Fábrica, que actualmente oferta 40 plazas anuales en sus programas de Alto Rendimiento para Chefs y Jefes de Sala. Hasta la fecha, más de 70 alumnos se han formado en estas instalaciones, logrando un perfil profesional altamente demandado que combina la técnica de vanguardia con el conocimiento profundo de la despensa provincial.

"Nuestra formación es integral: combinamos teoría, práctica y producto local para lograr el mayor rendimiento", ha destacado Rubén Antón. Esta filosofía se tangibiliza en los menús degustación que los alumnos diseñan y elaboran durante el curso. Estas propuestas, disponibles en el restaurante, permiten al comensal experimentar cómo la innovación culinaria se aplica a la mejor materia prima de la zona, ofreciendo una experiencia gastronómica que respeta la tradición pero con texturas y presentaciones del siglo XXI.

Un espacio abierto a la ciudadanía: talleres y ocio gastronómico

Más allá de la formación reglada para profesionales, La Fábrica se ha convertido en un auténtico dinamizador de la agenda de ocio de Antequera. Con el objetivo de acercar la alta cocina a todos los públicos, el centro ha impartido ya más de 60 talleres gastronómicos con un éxito rotundo de participación. La oferta es amplia y versátil, diseñada tanto para particulares aficionados como para dinámicas de empresa. Los asistentes pueden aprender desde las bases de la cocina tradicional andaluza, guisos y tapas, hasta técnicas específicas como el corte de jamón o la repostería. Asimismo, la escuela abre una ventana a la gastronomía internacional con cursos muy demandados de sushi o cocina mexicana, siempre priorizando el uso de ingredientes frescos de calidad.

Entre las actividades más exitosas destaca el Taller de Arroces y Paellas. Ante la altísima demanda recibida mes a mes, la dirección del centro ha programado nuevas ediciones extra para dar cabida a todos los interesados en perfeccionar esta técnica. Toda la oferta formativa de ocio, así como las fechas y reservas para los próximos talleres, se encuentra actualizada y disponible para su consulta en la web oficial del centro: www.lafabricaeh.com

La primera Arrocería de la comarca de Antequera

La visita de las autoridades, entre las que se encontraba también la directora de Sabor a Málaga, Leonor García-Agua, ha servido para poner en valor uno de los grandes hitos recientes del centro: la inauguración de ‘La Arrocería de La Fábrica’. Este espacio se ha convertido en la primera arrocería especializada de la comarca de Antequera, diferenciándose por el uso de un horno de leña específico para el acabado de arroces secos, lo que les confiere un sabor ahumado único. La carta, que incluye también arroces melosos y caldosos, es una extensión de la filosofía ‘Sabor a Málaga’: una apuesta decidida por los ingredientes de proximidad de la huerta antequerana y malagueña.

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