Miedo a denunciar agresiones en el fútbol base de Málaga

Una madre denuncia el miedo que existe en el fútbol malagueño a denunciar agresiones tras tener que salir escoltado por la policia un equipo alevín. 

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Redacción de deportes

Tiempo de lectura: 3'Actualizado 11:54

Miedo, indignación y rabia es el sentimiento que invade a muchos padres y colectivos que observan como cada fin de semana se producen agresiones, amenazas y vejaciones en distintos partidos del fútbol base malagueño sin que nadie lo remedie. Estamos hablando en muchos casos de niños de apenas 9 - 10 años que observan con miedo lo que ocurre a su alrededor. Sin ir más lejos este fin de semana volvió a ocurrir en uno de los numerosos campos de fútbol que hay en Málaga y en uno de los tantos partidos que se disputan en la provincia. Lamentablemente no es novedoso ver agresiones y amenazas en estos partidos, lo llamativo es el miedo por parte de los clubes que lo sufren y de los árbitros que lo padecen a denunciar la situación por miedo a amenazas, porque todos saben que tarde o temprano deben volver al campo en cuestión y eso nadie lo olvida.

Sin embargo, una madre no ha querido callarse y ha dado un paso más, no quiere ser cómplice de lo que se vive en muchos ambientes del fútbol base malagueño y ha querido publicar la situación vivía por su hijo de 11 años y la conversación tenida con él tras el miedo que pasaron tras ganar un partido en un campo de Málaga.

"Mi querido hijo, NO. El fútbol no es así. Mi querido alevín A, sí. En el fútbol sí hay enemigo pequeño, al que hay que vencer. Es ése que con violencia fuera del campo, defiende lo que sus jugadores no han podido lograr en el terreno de juego. A ése sí, considéralo el rival más peligroso que existe, porque a ese no se le gana con técnica, ni con estrategia en el campo. Ese pretende ganar con insultos, con vejaciones y humillaciones desde fuera del césped. Ese padre, madre, hermano, presidente, vicepresidente... pretende defender los 3 puntos, con el miedo como camiseta a muchos metros de tí y no en el cuerpo a cuerpo de una finta. Siento profundamente que ayer vivieras lo vivido. Un niño de 11 años jamás debería sentir miedo por jugar al fútbol. Jamás debería ser testigo de un intento de agresion a su entrenador. Jamás debería tener que refugiarse en un vestuario y esperar a que la Policía tuviese que intervenir para sacarle a él y a su equipo, del estadio. NO, eso jamás debe vivirlo un niño y aún menos, por simplemente jugar al fútbol. Porque sencillmanete el fútbol no es así. Porque mi querido hijo, el fútbol es otra cosa. Es lo que ayer hicistéis en el campo. Es tener un marcador en contra, muy en contra (3-0), en un polvorín que ni los Balcanes, con el terreno de juego casi invadido por la afición rival y sin embargo, poner vuestro coraje y capacidad de superacion al servicio de un grupo. Creer en las palabras de vuestro líder-entrenador, que siempre os habla de disfrute en el deporte y protagonizar una remontada épica en 20 minutos, que os hizo ganar 3-4. El fútbol es justo eso: superación, equipo, esfuerzo, entrega, generosidad, pundonor, casta y mucha, mucha autestima para seguir creyendo en vosotros, aún cuando con tan sólo 11 años, os digan cosas que ni un adulto debe oir. El fútbol es también respetar aún lo irrespetable. No entrar en la afrenta del rival, cuando éste no es más que un cobarde que ni siquiera viste la camiseta del equipo contrario, sino que se esconde en sus 30 o 40 años de diferencia contigo, detrás de una grada o al otro lado de la línea blanca, con su quinta lata de cerveza en la mano. El fútbol es aceptar la decision de un joven árbitro, que no es capaz de plasmar en un acta, lo acontecido en la zona de vestuarios, por miedo a represalias. Es aceptar que el rival os robe la celebración de un partidazo, más no vuestra victoria. Pero no, mi querido hijo alevín A, el fútbol tampoco es silencio. No es complicidad con los violentos. No es salir del estadio lo mas pronto posible y dejarlo estar. Porque el fúbol tiene mucho de solidaridad y compañerismo. Con los tuyos y con los que están por venir, para que no vuelva a ocurrir. Por eso te escribo y plasmo estas líneas, para que sepas y se sepa, que somos muchos los que seguiremos trabajando para que la palabra RESPETO impregne cada campo; cada grada; cada afición y para que el silencio y el miedo del agredido no sea el cómplice perfecto, del agresor. Por eso, es necesario denunciar pública y oficialmente, cada vez que ocurre algo así. Enhorabuena por lo logrado. Y a seguir disfrutando de algo tan maravilloso para ti y para tantos otros, como es este deporte, llamado fútbol con siglo y medio de antigüedad".

Un beso, mamá.  

Para denunciar este tipo de situaciones el Área de Deportes del Ayuntamiento de Málaga tiene al servicio de quien lo necesite una plataforma llamada "Plataforma 090" y una página web www.plataforma090.org

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