La violencia contra el personal sanitario se dispara en Jaén: 162 ataques en 2025
Las agresiones verbales representan más del 80% de los casos registrados en la provincia

La violencia contra el personal sanitario se dispara en Jaén: 162 ataques en 2025
Jaén - Publicado el
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La violencia vuelve a colarse en las consultas, pasillos y mostradores de los centros sanitarios jiennenses. Lo que debería ser un espacio de cuidado y atención se ha convertido, para muchos profesionales, en un escenario de tensión creciente. Los datos son contundentes: las agresiones al personal de la sanidad pública han aumentado un 12,5% en la provincia de Jaén durante el último año.
Detrás de cada cifra hay médicos, enfermeras, celadores y administrativos que han sufrido insultos, amenazas o incluso agresiones físicas mientras desempeñaban su trabajo. El problema no solo persiste, sino que se agrava, y ya ha encendido todas las alarmas en el ámbito sindical.
Según los datos facilitados por la Administración, en 2025 se registraron 1.976 episodios violentos contra profesionales del Sistema Sanitario Público de Andalucía, una cifra que supone un récord histórico. De ellos, 162 se produjeron en la provincia de Jaén, consolidando una preocupante tendencia al alza.
Ante esta situación, CSIF, primera fuerza sindical multiprofesional en el Servicio Andaluz de Salud (SAS), ha exigido a la Consejería de Sanidad una revisión urgente del plan contra agresiones. El sindicato ha calificado la situación de inaceptable y ha advertido de que “esta escalada de violencia contra los trabajadores es intolerable”.
La central sindical ha solicitado que los datos se trasladen de inmediato al Observatorio de Agresiones a Profesionales del SAS para su análisis y la adopción de medidas de refuerzo. Además, ha reclamado “que no deje pasar ni un minuto más para proceder a la revisión del Plan de Prevención y Atención frente a Agresiones, algo que no se hace desde 2020 aunque esté establecido que el plazo máximo es de dos años”.
Más agresiones verbales que físicas
De las 162 agresiones registradas en Jaén en 2025, 29 fueron físicas y 133 verbales, según los datos expuestos en la Mesa Técnica de Prevención de Riesgos Laborales. Una cifra que evidencia que la violencia no siempre deja huella visible, pero sí un profundo impacto psicológico.
Jesús Clares, responsable de CSIF Sanidad en Jaén, ha subrayado que “los profesionales deben tener claro que no solo hablamos de violencia cuando es física y que los insultos, faltas de respeto y amenazas también son agresiones”. Además, ha recordado que el Código Penal reconoce a los sanitarios como autoridad pública, lo que implica penas de prisión y multas para sus agresores.
Régimen sancionador pendiente
CSIF también ha denunciado el incumplimiento del compromiso adquirido por la Administración para poner en marcha un régimen sancionador específico. “La Administración sigue incumpliendo su compromiso de contar con un régimen sancionador contra agresiones, del que aún no hemos recibido ni un primer borrador”, ha criticado el sindicato.
En este sentido, la organización espera que el actual equipo al frente de la Consejería impulse un cambio real en la gestión del problema. “Al igual que los responsables al frente de la Consejería cambian, esperamos que la manera de abordar este problema también y el actual consejero impulse medidas reales contra esta lacra presente en nuestra sanidad pública. Necesitamos un refuerzo de las medidas disuasorias porque los profesionales no pueden trabajar con miedo”, han señalado.
Falta de personal y más seguridad
Entre las causas de las agresiones, la Administración apunta en muchos casos al desacuerdo de los usuarios con las normas de funcionamiento o los tiempos de atención. Sin embargo, desde CSIF insisten en que nada justifica la violencia. “En CSIF tenemos claro que no se puede dejar pasar ni una agresión y por eso realizamos una constante labor de sensibilización”, ha explicado Clares.
El sindicato considera que, además de revisar el plan y activar el régimen sancionador, es imprescindible reforzar plantillas y aumentar la seguridad en los centros sanitarios. “La falta de personal no es una justificación de las agresiones, pero a nadie se le escapa que contar con más trabajadores supondría una mejora de los servicios que se prestan y ayudaría a rebajar estos episodios”, han defendido.
Durante el último año se desarrollaron en la provincia talleres presenciales en el Hospital Alto Guadalquivir y en el Área de Gestión Sanitaria Norte de Jaén, así como formación en desescalada en el Complejo Hospitalario de Jaén y trece simulacros en distintos centros. No obstante, para el sindicato, estas acciones resultan insuficientes ante una realidad que sigue creciendo.
La violencia contra los sanitarios ya no es un problema puntual, sino estructural. Y mientras las cifras baten récords, los profesionales reclaman algo tan básico como poder ejercer su vocación sin miedo.



