OPINIÓN
Las Divinas Palabras con Ernesto Medina. Hoy: Las batallas de la provincia de Jaén

Jaén - Publicado el - Actualizado
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En la provincia de Jaén han tenido lugar batallas famosas que no son meras anotaciones al margen en los libros de historia. Escipión y Asdrúbal, el hermano de Aníbal, romanos y cartagineses, se enfrentaron en Baecula. Se debate la localización de la contienda, pues mientras que tradicionalmente se afirmba que había sido cerca de Bailén, últimamente se sostiene que la pugna fue cabe Santo Tomé. Tierras del Santo Reino en todo caso.
Las Navas de Tolosa abrieron la Reconquista del sur peninsular. En esta lid consiguieron los navarros las cadenas de su escudo, que están también representadas en el de España. Mi compadre Agudo, edecán de campo de las tropas patrióticas, conoce bien la fecha de la batalla de Bailén contra los franceses, el diecinueve de julio de 1808. Algunos iletrados la confunden con el inicio de la Guerra Civil por lo que ha habido consiguientes peticiones de damnatio memoriae, es decir, su borrado en colegios, calles y monumentos bailenenses. Por último, durante la Guerra Civil del 36 tuvo lugar el bombardeo de Jaén, que según algunos historiadores resultó más cruento que el de Guernica, y la batalla de Lopera.
La historia, añeja, ha sido asumida en festejos populares que más tarde se convirtieron en espectáculos turísticos. Juegos iberorromanos en Cástulo. Fiestas de moros y cristianos en Campillo de Arenas y Carchelejo, tierras que fueron de frontera durante los años de la Reconquista, las que vieron razias y cambios de dueño. Se ha recreado la Batalla de las Navas de Tolosa. También es ya una costumbre ver en los llanos de Bailén a soldados napoleónicos contra las huestes del general Castaños.
La última cita de esta panoplia bélica es la batalla de Lopera que tuvo lugar entre el 27 y el 29 de diciembre de 1936, hace hoy exactamente ochenta y cinco años. Al leer o escuchar estas “Palabras, divinas palabras” habrán transcurrido dos días desde la representación teatralizada por las calles loperanas.
Batallas, muerte, desolación, guerra. Historia, en suma, que afortunadamente vivimos lejana como un rumor que silba entre los campos giennenses. Historia, parte de nuestro pasado, que hay que conocer sin obsesionarse. Me satisface que la batalla de Lopera sea ya un hito histórico más como Baecula, las Navas de Tolosa o Bailén. A ver si conseguimos de una puñetera vez que la Guerra Civil pertenezca a los libros de historia para poder enterrar el franquismo y a la madre que lo parió.
Palabras, divinas palabras.



