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Rescatan del olvido a la hermandad del Dulce Nombre de Jesús, una de las más antiguas de Huelva

Nuevas investigaciones sacan a la luz la historia de esta corporación fundada en 1541, cuyo rastro se perdió misteriosamente a mediados del siglo XVIII

Redacción COPE Huelva

Huelva - Publicado el

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La historia de Huelva recupera uno de sus capítulos perdidos con la investigación sobre la extinta hermandad del Dulce Nombre de Jesús, una de las corporaciones más antiguas de la ciudad. Su memoria ha sido rescatada gracias a las aportaciones documentales de don Pedro de la Lastra y la reciente tesis doctoral de la restauradora Rocío Calvo Lázaro. La devoción al Dulce Nombre, de gran peso teológico, se inspira en las palabras de San Pablo: "Dios le concedió el nombre sobre todo nombre, de modo que al nombre de Jesús toda rodilla se dobla".

Fundación en el siglo XVI

Aunque tradicionalmente se fechaba su origen en 1582, un documento clave hallado por el profesor Manuel José de Lara Ródenas en el archivo diocesano ha revelado que su fundación data de 1541. Este hallazgo confirma que la hermandad ya estaba establecida en el convento de los Mínimos en 1585, situándola como una de las más antiguas de la ciudad.

Desde al menos 1616, la hermandad realizaba su estación de penitencia en la tarde del Jueves Santo con hermanos de luz y disciplinantes. Los nazarenos vestían de forma humilde, con un hábito blanco de tela de angeo y un curioso capirote de habichula, un antifaz corto y sin forma cónica que caía sobre la espalda.

Dios le concedió el nombre sobre todo nombre"

Las imágenes titulares

El centro de la devoción era un Niño Jesús con la cruz a cuestas, una iconografía singular, acompañado por una imagen dolorosa. Esta Virgen fue referida con distintos nombres hasta que, a partir de 1608, se la identifica como Virgen del Mayor Dolor.

En 1726, la benefactora María Ortiz costeó dos nuevas imágenes para sustituir a las primitivas. Según su testamento, las tallas debían custodiarse en el convento de las Agustinas, pero tenían que ser trasladadas cada año al convento de la Victoria para su salida procesional.

El misterio de su desaparición

El rastro documental de la hermandad comienza a desvanecerse a partir de 1742, abriendo una gran duda histórica sobre el paradero de sus imágenes. Una de las hipótesis es que la Virgen del Mayor Dolor nunca regresara de las Agustinas y pasara a ser la titular de la Hermandad de la Buena Muerte bajo la advocación de la Consolación.

Lo que sí es seguro es que en el inventario de bienes de 1835, tras la supresión de los conventos, las imágenes del Dulce Nombre ya no figuraban en el registro oficial. El posterior derribo del convento de la Victoria cerró definitivamente uno de los capítulos más fascinantes de la Semana Santa de Huelva.

Hoy en día, la devoción continúa gracias a la hermandad de la Misericordia, que procesiona una imagen del Dulce Nombre de Jesús.

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