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BUENAS TARDES HUELVA

"Misteriosa Bondad"

por Pedro Rodríguez

Pedro Rodríguez González

Pedro Rodríguez González

Periodista

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 13:49

Obispo

Se da generosamente a todos, sin comparaciones ni medidas. Simplemente se da. Su forma de ser desconcierta y descoloca nuestra escala de valores e intereses. 
Es un hombre bueno, cercano y humilde. “Los últimos serán los primeros, y los primeros, últimos...”. Cuando habla nos remueve, nos cuestiona, nunca nos deja indiferentes.
Así es José Vilaplana, obispo de Huelva, quien lleva trece años queriendo abrir un resquicio en los corazones de los onubenses para colarse entre nosotros y la vida, cómo el primer seguidor de Jesús de Nazaret. 
Acaba de cumplir 75 años, y según las normas eclesiásticas está obligado, por edad, a presentarle al Papa su renuncia . ¿Se la aceptará?. Ojalá continue unos años más.  
Ayer, coincidiendo con la fecha, el periodista Eduardo J Sugrañes presentó un libro sobre él, titulado: “Conversaciones en el Conquero” con José Vilaplana Blasco. 
Recogen trece entrevistas (una cada año) realizadas por el periodista al Obispo, en las que éste afronta la realidad, los problemas y las necesidades actuales con inteligencia y mesura. 
Le preocupa la falta de vocaciones sacerdotales y seglares. Los problemas derivados de la inmigración (asentamientos inhumanos). La pobreza. La gente que no llega a fin de mes. La soledad de tantos ancianos. 

"Un Hombre de Dios"

Anoche leí el libro, de forma apresurada, y comprobé como  muchos de los asuntos que le preocupaban al Obispo, al llegar a Huelva (2006), trece años después le siguen quitando el sueño. 
Por ejemplo, el paro juvenil, la inmigración, la defensa de la vida, la crisis económica, las malas infraestructuras de comunicaciones de Huelva con el exterior. La defensa solidaria de los más vulnerables. 
En las 127 páginas del libro de Eduardo, el obispo se extiende en respuestas sobre la financiación de la Iglesia, la acción de Cáritas, ayudando a las familias más necesitadas y personas con problemas urgentes, el papel de los colegios concertados y los 47.000 alumnos que hay matriculados en la asignatura de religión, en Huelva. 
José Vilaplana mira al futuro tomando como ejemplo el pasado de la transición política, a la que define como:”un deseo de esperanza”. 
El último capítulo es dedicado a hablar de la Semana Santa onubense, de la que afirma que es algo muy querida por la ciudad, donde hay mucho esfuerzo y personas implicadas. 
Para terminar advirtiendo que “si la Semana Santa se convierte en mera afición sería devaluarla y degradarla”.
“No se puede olvidar su raíz litúrgica, y convertirla sólo en un acontecimiento cultural y social.  La Semana Santa está en el corazón de los que la viven y de toda la ciudad”, 
El libro, con 13 magníficas entrevistas, es el vivo retrato de un hombre bueno y humilde, sin ningún punto débil. Un hombre de Dios.

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