La vitamina D y el folato se revelan como un escudo contra el riesgo mortal de los plásticos
Una investigación liderada desde Granada sugiere que estas dos vitaminas podrían proteger de los efectos adversos de los disruptores endocrinos de envases y cosméticos
Marieta Fernández, catedrática de la UGR
Granada - Publicado el
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Un estudio internacional liderado por el Instituto de Investigación Biosanitaria de Granada (ibs.GRANADA) y la Universidad de Granada (UGR) ha revelado que la exposición a los disruptores endocrinos presentes en los plásticos se asocia con un mayor riesgo de mortalidad. La investigación, publicada en la revista 'The Lancet Planetary Health', sugiere a su vez que mayores niveles de vitamina D y folato en la sangre podrían proteger de estos efectos adversos.
Un riesgo para la salud pública
El equipo ha analizado datos de más de 8.000 adultos en Estados Unidos, a quienes se siguió durante una media de ocho años. Los resultados mostraron que las personas más expuestas a la mezcla de contaminantes plásticos tuvieron un riesgo de morir un 35% mayor por cualquier causa, un 73% más por cáncer y un 89% más por enfermedad cardiovascular. Con estos datos, los investigadores estiman que esta exposición podría ser responsable de hasta 256.471 muertes al año solo en Estados Unidos.
Marieta Fernández, investigadora del ibs.GRANADA y coautora del estudio, explica que el trabajo confirma una hipótesis investigada durante décadas: “la población general está expuesta a mezclas complejas de disruptores endocrinos, y es esta mezcla la responsable de diferentes efectos perjudiciales sobre su salud”. Por ello, critica que las agencias reguladoras sigan evaluando el riesgo de estas sustancias “de una en una, de manera individual”.
Una dieta saludable como protección
El estudio desvela que la asociación entre la exposición a plásticos y una mayor mortalidad solo se ha observado en participantes con niveles sanguíneos bajos de vitamina D y folato. Este hallazgo abre la puerta a nuevos estudios para contrarrestar los efectos de estos contaminantes ambientales.
Nuestros resultados sugieren que unos niveles óptimos de vitamina D y folato podrían ayudar a contrarrestar los efectos adversos de la exposición a la mezcla de contaminantes plásticos evaluados”
Líder del estudio
Vicente Mustieles, líder del estudio, señala que los hallazgos están en línea con estudios experimentales previos. “Nuestros resultados sugieren que unos niveles óptimos de vitamina D y folato podrían ayudar a contrarrestar los efectos adversos de la exposición a la mezcla de contaminantes plásticos evaluados”, afirma. Sin embargo, advierte que el efecto protector se observó principalmente en quienes no tomaban suplementos, lo que apoya la importancia de obtener estas vitaminas a través de una dieta rica en vegetales y un estilo de vida activo.
La investigadora Marieta Fernández aclara que los resultados son extrapolables a Europa y España, ya que la exposición a estos compuestos es “prácticamente universal” y más del 90% de la población presenta niveles cuantificables. Por su parte, Mustieles lamenta que las decisiones de agencias regulatorias como la EFSA “a veces llegan demasiado tarde”, como ocurrió con la reciente prohibición del bisfenol A.
Por todo ello, los autores recomiendan reducir el consumo de alimentos ultraprocesados, priorizar el uso de envases de vidrio y acero inoxidable y seguir un patrón de dieta donde predominen los alimentos de origen vegetal. Esta estrategia, junto a un estilo de vida activo y una exposición solar moderada, sería la mejor forma de reducir los riesgos asociados a los disruptores endocrinos.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.