Laura Sánchez, la modelo que vive de una forma especial El Rocío: "Es mi terapia"

Madrid - Publicado el
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Durante unos días , todo se para para ella. No importa que esté rodando una serie de televisión o que tenga proyectos a la vista.
Porque Laura Sánchez es rociera por los cuatro costados. Por eso , cuando COPE Andalucía le propone participar en este especial “Miradas del Rocío”, busca un hueco en su apretada agenda, y se sienta con nosotros para hablar de su camino, el que ella siente . El que a ella le da esa paz que no puede comparar con nada. Ese en el que recorre sola decenas de kilómetros.
Sincera. Emocionada. Guardando silencios cuando tira de recuerdos. Porque esos recuerdos son su terapia. Y su vida. Así nos habla de su Rocío. Y de la devoción que siente por la Blanca Paloma.
La actriz y modelo hace el camino con la Hermandad del Rocío de Sevilla junto a sus amigos. Y con su Hermandad vive momentos mágicos , sobre todo cuando le cantan por Huelva, que es su tierra, la que la vio nacer. “En ese momento los lagrimones caen como goterones”.
La suya es una Hermandad, nos cuenta, "pequeña", donde los bueyes llevan el Simpecao de la Virgen. Apenas un centenar de caballos. Una hermandad muy tradicional donde es extraño ver a alguien con el móvil en la mano. Y comparte con COPE Andalucía aquellas palabras que le dijo una amiga de fuera , a la que ella le inculcó su pasión por el Rocío . “En esos días , la vida te cabe en una riñonera de veinte centímetros. No necesitamos nada más”.
Y aunque hay momentos divertidos , deja muy claro que la imagen que muchos tienen de la romería, es equivocada . “Mucha gente piensa que el camino es una copita y vamos a cantar”.
Pero el camino es mucho más que eso. Laura hace 92 kilómetros andando. Sola. Rezando. Dando gracias a la Virgen. Compartiendo momentos con otros peregrinos.
Así ha conocido a gente maravillosa “que nos vemos de camino en camino, que nos llamamos hermanos de camino”. Y eso es algo que solo pasa en esas arenas . Lo dice una rociera. Una rociera que hizo su primer camino con 19 años acompañando a la Hermandad Matriz de Almonte. Después lo haría con la de Hinojos a caballo. Y ahora su mayor ilusión es llevar con ella a su hija , que tiene ya 17 años.
La estampa visual es increíble. El año pasado no éramos más de 1000 peregrinos. Si se tuviera que quedar con un momento, se queda con esa noche cerrada en la que salen del camino de Hinojos antes de despuntar el alba. “Nos vamos guiando por las campanillas y vamos mirando al suelo para no caernos”. Y entonces , empieza a amanecer. “En ese momento siento que no ha pasado el tiempo. Creo que hace 100 años era igual”.
Se queda con los olores del camino. Y cuando Laura piensa en la Virgen del Rocío y se le quiebra la voz. Y comparte con nosotros su momento. El momento en el que entra en la ermita y está frente a Ella. “Es un momento de muchísima paz, y la energía que hay en su ermita te envuelve.”
Hay momentos mágicos en el camino. Como la llegada al Ajolí. “En esos últimos momentos de camino son sensaciones encontradas , estoy deseando de verla pero no quiero que termine el camino”. Y es que el camino es su terapia. “Es Mi meditación. El agua se lleva todo lo feo que me ha pasado en el año y termino el camino recargada.” Y esa sensación, Laura solo la siente en el camino.



