Cousins acude al rescate - Con Basket si hay paraíso

Cousins acude al rescate

Nunca puede subestimarse el corazón de un campeón. Los Warriors han equilibrado la serie y recuperado el factor cancha por lo que llegan reforzados anímicamente al primer duelo en casa, en Oakland. Y todo ello después de haber ganado el segundo partido ante todas las adversidades posibles en Toronto. Están jugando diezmados ante un equipo que se ha creído que puede conseguir su primer anillo, se lo han creído y hacen bien Marc Gasol , Ibaka, Leonard y compañía, se lo ha creído la afición y hasta el rapero Drake, quien parece pieza perturbadora para los Warriors, o quien sabe si motivadora, porque con estos tipos nunca se sabe. Empiezan poniéndose nerviosos y discutiendo con quien les provoca y a lo mejor acaban metiendo 35 o 40 puntos. En efecto, en Toronto se han creído que pueden conseguir el anillo, sería un hito histórico no sólo para la franquicia de los Raptors, sino para la NBA y para Canadá, y en frente los Warriors andan diezmados. Es su oportunidad.

Sin embargo Golden State Warriors son como ese terminator al que le crecen nuevos miembros de su anatomía según le van disparando. Cuando cae una pieza aparece otra. Los Warriors tuvieron todas las dificultades posibles en el segundo partido. Sin Kevin Durant todavía, con su mejor anotador hasta ese momento en el partido lesionándose y teniendo que dejar el parqué, Klay Thompson, con su principal estrella en ausencia de Durant, Stephen Curry ausente en la primera mitad como mareado, con su pívot Kevon Looney también lesionado, sólo 10 minutos en pista, con Iguodala dolorido, y con DeMarcus Cousins teniendo que jugar más minutos quizá de los previstos en su vuelta a la competición forzado por la lesión de Looney.

Pero cuando parecían contra las cuerdas y aparecía el fantasma del 2-0 en la serie, el gruñón e imprevisible Cousins acudió al rescate como el superclase que es. Tras casi dos meses sin jugar, no se sabía la respuesta que podía dar en estas finales, había jugado ya algunos minutos en el primer partido, la victoria de Toronto Raptors. Pero Cousins es todo talento y físicamente tiene buen aspecto, está rápido de mente y cuerpo. El pívot se convirtió en el pegamento que hizo que el equipo californiano no se rompiera en mil pedazos. Con las dudas de Curry que iba a ir disipando el genial cara de ángel a partir del tercer cuarto, sin Durant, sin Klay, sin Looney, con Green tirando del carro y Cousins inventando, los Warriors fueron una máquina combinativa.

Ha hecho Steve Kerr de este equipo un bloque una oda al pase. Los Warriors no son una máquina ofensiva tan solo por tener grandísimos tiradores, por ser capaz de anotar desde cualquier posición, no sólo por tener grandes anotadores capaces de fabricarse sus tiros, sino por su capacidad para mover el balón, el pase, la base del juego colectivo, y algo no tan desarrollado en muchos equipos de la NBA. Los Warriors tienen gran capacidad para el pase en estático o en transición.

Cousins se puso a generar , a anotar y a trabajar. Que en su segundo encuentro tras su convalecencia anotara 11 puntos , diez rebotes y seis asistencias, puede no decirlo todo. Lo cierto es que fue la pieza que permitió que el engranaje continuara fluyendo en los momentos importantes. Los Warriors dieron nada menos que 34 asistencias, el doble que los Raptors. Consiguieron enloquecer un poco más el partido a diferencia del primer encuentro, algo que les favorece, porque ellos son caos organizado. Siempre que se desordena el partido ganan los Warriors, porque son los más rápidos y certeros en el intercambio, y son los mejores encontrando espacios. Cousins dio un pequeño clínic en un duelo que ha devuelto la confianza a su equipo. En su primera final, si el físico le respeta, no parece dispuesto a irse mentalmente de su gran cita, la posibilidad de su primer anillo.  Los interrogantes del campeón son físicos, cómo llegarán a los siguientes partidos y si podrán contar con Durant ya y Thompson.  En todo caso, Toronto sabe que para controlar a su rival tiene que controlar el tempo del partido como hizo el primer día, que Leonard mejore sus prestaciones, parece mermado físicamente.

FOTO: GETTY

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