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8 mitos sobre la mala calidad del sueño y pautas para mejorarlo

Europa Press

Tiempo de lectura: 4'Actualizado 16:21

MADRID, 11 (CHANCE)

Ir a la cama a dormir al final de un largo día debería ser algo que esperamos con ganas. Sin embargo, para muchos este momento se convierte en una pesadilla, ya que las preocupaciones, el estrés o la ansiedad les impiden conciliar el sueño de manera adecuada. Este fenómeno se ha visto incrementado a raíz de la pandemia, según datos aportados por la app de terapia del sueño Synctuition, que vio cómo las descargas de sus servicios incrementaron en un 107% durante la pandemia, debido a que factores como el miedo, la incertidumbre o el descontrol en los hábitos saludables, se sumaron a la lista de motivos que influyen en los trastornos del sueño.

Y es que, este problema afecta a más de 4 millones de personas en España (10% de la población total), y más de 12 millones (30%) aseguran que se despiertan con la sensación de no haber tenido un sueño reparador o finalizan el día muy cansado, según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN). Esto se traduce en que alrededor de un 40% de la población española ven amenazada su salud y calidad de vida por sus problemas en el descanso.

Por este motivo, la plataforma de bienestar holístico Gympasstrabaja de la mano de su partner para, juntos, incidir en la necesidad de dar al descanso la importancia que merece, pues se trata de uno de los tres pilares fundamentales de la salud, junto a la alimentación y el ejercicio físico. Para ello, nos cuentan cuales son los mitos más extendidos en la población sobre el sueño, que nos ayudarán a resolver las dudas y conocer algunas pautas que debemos llevar a cabo para mejorar la calidad del mismo:

1. Con dormir 5 horas es suficiente: Falso. Es muy usual ver personas que sacrifican horas de sueño para invertir más tiempo en el trabajo. Un error muy extendido ya que está directamente relacionado con problemas de salud como obesidad, diabetes, enfermedades del corazón y alta presión sanguínea, entre otros. Además, cuando dormimos poco, el cerebro hace un mayor esfuerzo para mantener la atención, que se deriva en alteraciones en el estado de ánimo, como enojarse con facilidad, cuadros de depresión o trastornos de ansiedad. También es usual que, quienes duermen poco, tienden a cometer más errores, ya que un cerebro cansado es un cerebro disminuido.

2. La meditación guiada ayuda a conciliar el sueño: Verdadero. La meditación es una práctica muy beneficiosa para paliar la excitación del sistema nervioso, favorecer una completa relajación del cuerpo y la mente, ayudar a controlar el estrés y la ansiedad del día y preparar al organismo para un merecido descanso. Es muy sencillo, se trata de seguir unos sencillos pasos relacionados con la respiración y la concentración, dejándote llevar por la voz de un experto para alcanzar un estado de relajación adecuado, el organismo es capaz de dormir durante más horas seguidas, dejando de lado el estrés.

3. Es bueno recuperar la falta de sueño durante el fin de semana: Falso. Cuando no hemos dormido bien durante la semana, dormir hasta tarde el fin de semana parece una solución fácil, pero no es así. Es importante que el cuerpo tenga un patrón de sueño constante, es decir, que nos acostemos y levantemos a la misma hora todos los días, incluso los fines de semana. Tener descontrol de horarios aumenta la probabilidad de estar de mal humor, padecer depresión o estrés, así como un aumento de la posibilidad de sufrir insomnio.

4. Es necesario dormir en completa oscuridad: Falso. Cada persona es un mundo y, como tal, cada uno tiene sus preferencias de sueño. La clave está en encontrar las condiciones que mejor se adaptan a cada uno, como las cualidades de la almohada o el colchón, o el grado de claridad de la habitación. Hay quien necesita una persiana o una cortina completamente opacas que no dejen pasar nada de luz y otros preferirán un poquito de luminosidad, incluso, dejar una leve luz encendida durante toda la noche.

5. Practicar deporte interfiere en el sueño: Verdadero. El deporte es muy beneficioso para la salud, y también facilita la conciliación del sueño, ya que promueve la liberación por el organismo de endorfinas que son sustancias que propician una sensación de bienestar y relax. Además, la fatiga post-ejercicio nos lleva a un estado de relajación muscular y corporal natural, que invita al descanso. Sin embargo, no se aconseja practicar ejercicio a última hora del día, ya que el deporte también eleva los niveles de cortisonas y adrenalina, que son sustancias contrarias a la hormona del sueño, y puede dificultar la conciliación del sueño. Se aconseja no hacer deporte después de las 19:00 y 20:00 horas.

6. Ver la TV en la cama relaja: Falso. Otro mito muy extendido pues, se tiende a pensar que relajarse en la cama viendo el móvil o la tv, unos momentos antes de dormir, nos ayudará a conciliar el sueño. Lo cierto es que, no solo influirá aquello que vemos en la pantalla, que en ocasiones nos puede estimular, sino también es que el otro problema de la televisión, teléfonos inteligentes y tablets, es que producen luz azul, lo que puede retrasar la producción de melatonina del cuerpo, una hormona natural segregada por el organismo, que es la responsable del sueño.

7. La alimentación influye en el descanso: Verdadero. Por un lado, hay alimentos que contienen sustancias que afectan al sistema nervioso central y tienen una acción directa sobre el sueño, como la cafeína, el cacao o el picante. Por otro, será importante tener en cuenta alergias o intolerancias a determinados alimentos y que pueden provocar flatulencia, acidez o reflujo y entorpecer el sueño, así como alimentos diuréticos, que interrumpen nuestro descanso por la repetida urgencia para orinar. Por último, también será importante cenar alimentos fáciles de digerir y acostarse transcurridas, al menos, 2 horas después de la cena.

8. Beber una copa de vino antes de dormir ayuda a conciliar el sueño: Falso. El alcohol puede producir una falsa sensación de somnolencia inmediata. Pero la realidad es que beber alcohol antes de dormir dificulta la fase de sueño profundo y reduce drásticamente la calidad del descanso. Además, esta sustancia interrumpe la etapa de sueño REM, fase que a ayuda a equilibrar el estado de ánimo, por lo que traerá consecuencias negativas que pueden afectar el desempeño laboral, las relaciones interpersonales o manejar adecuadamente el estrés y las situaciones adversas.

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