SOLIDARIDAD INTERGENERACIONAL

Los ancianos que viven solos tienen peor salud y más "insatisfacción vital"

Las personas mayores que viven solas son las que tienen peor estado de salud, una vida menos activa y más "insatisfacción vital", según la Universidad Internacional de Cataluña (UIC).

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 15:12

Las personas mayores que viven solas son las que tienen peor estado de salud, una vida menos activa y más "insatisfacción vital", según la Universidad Internacional de Cataluña (UIC).

Los investigadores de la Cátedra IsFamily Santander de la UIC Rita Cavallotti y Francesco Marcaletti han concluido en un estudio, que hoy han hecho público, que estos ancianos son también los que cuentan con un nivel más bajo de ingresos económicos y una red familiar más reducida, algo que "amplifica la condición anciana y está asociado al riesgo de pérdida de autonomía personal".

En este sentido, el informe muestra que la solidaridad familiar entre generaciones es el "valor" principal para el bienestar de los ancianos y recomienda que esto defina las políticas de dependencia.

"La ley ya atribuye a la familia el cuidado pero se debe promover su papel y darle herramientas a través de las ayudas públicas porque este problema aumentará con la evolución demográfica de la población en los próximos años", apuntan los investigadores.

El estudio, presentado hoy en Barcelona en el marco del simposio internacional "Padres de edad avanzada, generaciones y solidaridad en la familia", se basa en una muestra de 600 personas, de entre 64 y 75 años, seleccionadas de manera aleatoria en municipios de toda España pero con una condición compartida: tener hijos vivos.

Los investigadores afirman que se trata de un estudio "representativo" porque, aunque es una muestra reducida, los porcentajes de género, clase social o nivel educativo coinciden con las características del conjunto de la sociedad española.

A través de un cuestionario de 99 preguntas, los investigadores han analizado múltiples aspectos, entre los cuales destacan la ayuda dada y recibida dentro y fuera de la familia, las condiciones de salud y los hábitos de ocio, la percepción de un mismo como anciano o el sentimiento de gratitud hacia los hijos.

Los resultados del estudio han permitido a los investigadores identificar tres perfiles de ancianos.

La mayor parte de la muestra la forman personas mayores que viven en pareja y sin hijos, con una amplia red familiar pero pocos intercambios con ella porque no hay convivencia.

La calidad de vida y la actividad de ocio es más satisfactoria en este caso que cuando los ancianos viven también en pareja pero sus hijos aún viven en el hogar familiar, algo que fomenta los intercambios pero reduce el bienestar de los encuestados y su vida activa.

Los investigadores destacan el tercer grupo de personas, que viven solas, cuentan con una "red familiar pequeña" y, de momento, representan solo un 23,5 % del total.

"Se perciben a si mismo como más ancianos, están más enfermos y tienen un nivel más bajo de ingresos económicos", ha explicado Marcaletti.

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