INVESTIGACIÓN PSIQUIATRÍA

Identifican 40 genes relacionados con la agresividad en humanos y en ratones

Barcelona, 9 jul (EFE).- Investigadores del Instituto de Biomedicina de la Universidad de Barcelona (IBUB), del Instituto de Investigación Sant Joan de Déu (IRSJD) y el Ciberer han participado en un estudio internacional que ha identificado cuarenta genes relacionados con la conducta agresiva en humanos y en ratones.,La investigación, que publica la revista 'Molecular Psychiatry', la ha dirigido Stephen V. Faraone, de la Universidad Estatal de Nueva York, y podría contribuir a perfilar futuras d

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 11:58

Investigadores del Instituto de Biomedicina de la Universidad de Barcelona (IBUB), del Instituto de Investigación Sant Joan de Déu (IRSJD) y el Ciberer han participado en un estudio internacional que ha identificado cuarenta genes relacionados con la conducta agresiva en humanos y en ratones.

La investigación, que publica la revista 'Molecular Psychiatry', la ha dirigido Stephen V. Faraone, de la Universidad Estatal de Nueva York, y podría contribuir a perfilar futuras dianas farmacológicas.

Según han explicado los investigadores Bru Cormand y Noelia Fernández (IBUB-IRSJD-Ciberer), expertos en el análisis de datos genómicos, el origen de la conducta violenta es multifactorial y responde a la interacción de diversos factores -biológicos, culturales, sociales- que pueden modular la expresión del comportamiento humano.

Según Cormand, "la agresividad es un rasgo conservado en la evolución biológica porque tiene ventajas para la supervivencia de las especies, como el acceso a recursos o el apareamiento".

"Nuestro estudio se ha centrado en las bases biológicas de la agresividad, es decir, en aquellos factores endógenos que predisponen a manifestar comportamientos antisociales", según Cormand, que reconoce que la agresividad también tiene un componente ambiental "muy significativo, que no hemos considerado en este trabajo".

Según Noelia Fernández, humanos y ratones comparten una base genética común para el comportamiento violento, en concreto 40 genes comunes que pueden conferir riesgo hacia las conductas agresivas "y que participan en procesos biológicos relacionados con el desarrollo y la función del sistema nervioso central, la señalización intercelular y el mantenimiento de las funciones celulares".

"Es probable que algunos genes funcionen como nodos importantes de las redes génicas de predisposición al comportamiento violento, y probablemente estarían muy relacionados con otros genes con un rol más secundario", ha remarcado la investigadora.

"Si alguno de estos genes centrales está alterado, podría afectar al resto de genes y dar lugar al fenotipo agresivo", ha subrayado.

Por ejemplo, el gen RBFOX1 -identificado en el nuevo trabajo- regula la expresión de quince de los cuarenta genes identificados.

Otro de los genes señalado, MAOA, que codifica una enzima metabolizadora del neurotransmisor serotonina, está relacionado con medicamentos empleados para tratar patologías psiquiátricas, como los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS).

La investigación también revela una base genética compartida entre la agresividad en niños y adultos y el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), y entre la agresividad en adultos y la depresión mayor.

En cambio, no ha constatado ninguna correlación genética con otros trastornos psiquiátricos (esquizofrenia, trastorno bipolar, autismo o estrés postraumático), por lo que todo indica que estas patologías no comparten factores genéticos de riesgo con la agresividad.

Para llevar a cabo su estudio, los investigadores han analizado, en el caso de los humanos, la genética de pacientes y voluntarios sanos, mientras que en ratones han estudiado genes que se expresan de manera diferencial en animales agresivos y no agresivos.

También otros genes que, una vez inactivados -en ratones transgénicos-, dan lugar a un fenotipo agresivo.

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