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'Deconstruyendo la felicidad', el motivo por el que las emociones negativas nos ayuden a

Europa Press

Tiempo de lectura: 3' Actualizado 08:01

MADRID, 13 (CHANCE)

El próximo 20 de marzo celebramos el Día internacional de la felicidad, una fecha que puede pasar por alto para muchos pero que no debería ser así. Desde 2012 se conmemora este día donde se pretende poner de relieve algo tan humano que, a veces, se nos escapa de las manos: la felicidad.

Ser felices es un camino que los seres humanos emprendemos de diferentes maneras. Mientras, la sociedad nos bombardea con mensajes ultrapositivos que agotan -"todo es posible" "haz tus sueños realidad"- y nos alejan del verdadero sendero de la felicidad.

Para acabar con esta desinformación, Margarita Álvarez ha publicado su primer libro, Deconstruyendo la felicidad (editorial Alienta). Tras años trabajando en puestos alta dirección en multinacionales, Margarita ha sido reconocida como una las 50 mujeres más poderosas de España y entre las 100 más influyentes de nuestro país. Su salto al mundo editorial se lleva gestando un tiempo, pues Margarita tenía la sensación de que existía mucha desinformación en lo relativo a la búsqueda de la felicidad.

"Lo que intentaba con este libro era dejar de banalizar sobre un tema que es absolutamente serio, porque como decía Aristóteles, el objetivo fundamental del ser humano es ser feliz", nos aseguraba la autora para continuar explicando lo que se va a encontrar todo aquel que lea su libro: "Lo que yo he querido ha sido dar información porque que cada uno ve la felicidad de una manera, busca la felicidad de una manera y cada uno es feliz de una manera. Es muy difícil que nos funcione el decálogo de 'cómo ser feliz' pero cuando sabemos y tenemos información sobre qué es lo que nos afecta en general, entonces es más sencillo que entiendas cómo puedes ser feliz. Independientemente de que tengas una personalidad y otra, pero intento huir de la banalizacion".

MARGARITA ÁLVAREZ: "HEMOS CONFUNDIDO LA FELICIDAD CON LA ALEGRÍA"

Y es que uno de los primeros errores que cometemos es confundir felicidad con alegría: "Hemos confundido la felicidad con la alegría, pues son dos cosas distintas. Una persona puede ser feliz estando triste, estando frustrado, mientras está pasando un momento de duelo o pasando otras situaciones por las que todos pasamos. Yo puedo ser feliz estando triste porque la felicidad no es un estado de Nirvana en el que entras, es una emoción en la que tienes la sensación de que tu vida te satisface, te sientes pleno. La felicidad es un estado en el que sabes que tienes la capacidad de superar los malos momentos, que sabes que eres capaz de un montón de cosas que no tienen nada que ver con no tener emociones negativas".

El miedo a sentir emociones negativas es el que muchas veces nos impide ver la luz: "A las emociones negativas no deberíamos llamarlas negativas porque son necesarias, pero las calificamos como 'negativas' porque responden a eventos negativos pero las emociones como la tristeza son absolutamente fundamentales, el miedo es también esencial, es cierto que te puede paralizar, pero bien gestionado el miedo es lo que nos ha hecho sobrevivir", y es que muchas veces "no le estamos dejando ver a la gente que si está pasando un momento difícil no pasa nada. Hay que saber gestionarlo, avanzar y aprender de ello".

TODAS LAS EMOCIONES SON NECESARIAS

Una enseñanza que Margarita explica en su libro y que también nos transporta hasta la película de Disney Inside Out (2015). Con esta cinta aprendimos que para que haya alegría también tiene que haber tristeza, algo que la autora ratifica: "De la tristeza se aprende muchísimo, se forja el carácter. De la tristeza salen muchísimas cosas. Pero lo que es verdad es que tenemos que aprender a gestionarla".

Una realidad que se está intentando inculcar a los más pequeños: "El trabajo que se hace con niños es eso, que entiendan que todas las emociones son necesarias pero dependiendo de la manera en la que las gestiones y las utilices puede cambiar tu estado de ánimo".

Y es que ver la realidad con perspectiva y saber gestionar nuestras emociones son claves para tener una vida plena y feliz: "Muchas veces se nos va la perspectiva, nos pasa en las rupturas, todo lo centras en lo negativo y dejas a un lado todo lo positivo que pasa en el día".

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