consumimos 5 gramos de microplásticos por semana

España ya tiene la tecnología para eliminar los microplásticos del agua, pero falta la ley que la haga obligatoria

El problema para reducir e incluso eliminar su proliferación en nuestro país no es técnico sino de impulso normativo porque, según los expertos, ya hay tecnología española capaz de capturar estas partículas 

Carmen Labayen

Publicado el - Actualizado

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Cada persona consume, sin saberlo, el equivalente a una tarjeta de crédito en microplásticos cada semana: unos 5 gramos o 2.000 pequeñas piezas que ya se han detectado en el cerebro, el corazón y hasta en la piel. Frente a este problema global, una empresa española, ha desarrollado una tecnología pionera capaz de eliminar los microplásticos del agua con una eficacia superior al 80%. La solución tecnológica, por tanto, ya existe, pero falta el impulso de las administraciones para hacerla obligatoria.

La tecnología existe, la ley no

Captoplastic, una spin-off de la Universidad Autónoma de Madrid fundada en 2020, ha patentado un sistema que captura estas partículas en medios acuosos. Su consejero delegado, Ismael Olmedo, explica que el gran reto no es tecnológico, sino legislativo. "En tecnología ya la tenemos, que es la nuestra, y además es tecnología española y lo que ocurre es que la legislación siempre va un poco por detrás".

La legislación va siempre un poco por detrás"

ISMAEL OLMEDO 

CEO DE CAPTOPLASTIC y experto en la gestión de microplásticos

Actualmente, la normativa solo obliga a medir la presencia de microplásticos, pero no a eliminarlos. Por ello, desde el sector esperan "un impulso por parte de las administraciones, tanto a nivel legislativo, que fuerce un poco la obligación de incluir estos procesos técnicos para eliminarlos, y que todos seamos conscientes de que todo eso va a mejorar tanto el medio ambiente como la salud humana". Olmedo confía en que en 2027 se apruebe una legislación europea que exija a las depuradoras eliminar una parte significativa de estas partículas.

Un problema de escala planetaria

Mientras la regulación avanza lentamente, 14 millones de toneladas de microplásticos continúan llegando al agua cada día, y la ciencia advierte que los niveles podrían seguir aumentando. Solo en 2024 la humanidad consumió más de 500 millones de toneladas de plástico. De esta cantidad. 399 millones de toneladas se convertirán en residuos, según calculan en el Comité Intergubernamental de Negociación sobre la Contaminación Plástica de Naciones Unidas,   

En los océanos, se estima que el 92% del plástico presente ya corresponde a microplásticos, partículas de menos de 5 milímetros. En España y, según un informe de la Red de Seguimiento de Microplásticos, las fibras sintéticas suponen más del 70% de los encontrados en ecosistemas acuáticos. Nuestro país se sitúa como el cuarto de Europa en consumo de plásticos y el segundo que más vierte al Mediterráneo. La contaminación afecta a toda la cadena trófica: "uno de cada tres peces capturados para consumo contiene plástico", y también se han hallado estas partículas en frutas, verduras y cereales.

Si ya existe la tecnología, que todo el mundo empuje para combatir esa polución"

ISMAEL OLMEDO

Experto en la gestión de microplásticos

Las principales fuentes de microplásticos son el lavado de ropa, con fibras sintéticas que se desprenden, y el desgaste de los neumáticos de los coches en circulación. "Todo eso al final, normalmente acaba en el agua residual", explica Olmedo. Muchos de estos microplásticos terminan en los lodos de depuración que, en España, a menudo se usan para aplicación agrícola, lo que provoca que vuelvan "otra vez al medio".

Así funciona la solución española

La tecnología de Captoplastic, que ya se prueba en una planta piloto en el Canal de Isabel II en Madrid, es única. "Añadimos un captador al flujo del agua que forma un agregado con el microplástico. Como tiene capacidades magnéticas, lo hacemos pasar por un campo magnético y ahí queda pegado", detalla Olmedo. Este método permite actuar al inicio del proceso de depuración, evitando que los microplásticos contaminen los lodos. El material capturado puede reciclarse para fabricar mobiliario urbano o tapas de alcantarilla, avanzando hacia un objetivo de residuo cero.

No es la única tecnología capaz de eliminar microplásticos, hay otras, también patentadas, con diferentes metodologías como el uso de filtros. El objetivo es el mismo y es evitar que, como está previsto si no hacemos nada, las fugas de plástico -procedentes de colillas, botellas, tapones, platos, vasos y bolsas de un solo uso-se disparen un 50 por ciento de aquí a 2040 en todo el mundo.

el plástico un grave enemigo para nuestra salud 

Ya sea por vías respiratorias, por el agua o por la piel los plásticos se cuelan en nuestro organismo y según explica a COPE Nicolás Olea de la alianza médica contra el cambio climático impacta en el medio amiente y en nuestro organismo tanto por la toxicidad de sus compuestos derivados del petróleo y muy perjudiciales para nuestro sistema endocrino como por la inflamación de los pequeños fragmentos que se cuelan en nuestro cuerpo. 

"Los fragmentos más grandes o microplásticos, en su mayoría fibras, no entran en las células sino que tapizan el intestino o el pulmón provocando inflamación. Cuando las partículas son menores de 120 micras hablamos de nanoplásticos capaces de circular por el torrente sanguíneo y de llegar a cualquier lugar de nuestro organismo desde el cerebro o el hígado hasta la leche materna o el semen", asegura este médico que forma parte de la Sociedad Española de Espectometría de Masas (SEEM).

Asegura que la presencia de estas partículas es cada vez más frecuente y una vez dentro del organismo se distribuyen o se quedan atrapados en algún tejido o circulan "llegando a blancos incluso más comprometedores para nuestra salud provocando estrés oxidativo e inflamación". 

Debemos decir basta a la industria del plástico

NICOLAS OLEA 

Médico de la Sociedad Española de Espectometría de Masas (SEEM)

Aboga por soluciones técnicas para limitar la llegada de plásticos al agua pero constata que tardan en llegar y que muchas son parches que no resuelven el problema. Así aunque muchas ONG's se dedican a recoger las islas de plástico que flotan en los océanos, la realidad es que son solo la punta del iceberg ya que, según Olea, "el 80 por ciento de los residuos pesan más que el agua y están, por desgracia, en el fondo del mar" .  

Estamos lamenta ante una industria poderosa y lucrativa que produce 450 millones de toneladas de plástico anuales  y que prevé llegar a 1.800 millones de toneladas producidas en 2050: "es imparable salvo que la sociedad se dé cuenta de que no podemos seguir así. Tenemos que decir basta e ir al origen del problema que es limitar considerablemente el uso del plástico".

Mientras llega ese momento solo queda "reducir, reparar, reutilizar y cuando ya se ha alargado se alarga lo más posible reciclar para tratar de minimizar el impacto para el planeta y para los seres humanos".

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.