Cuba comunica a las aerolíneas que en 24 horas se queda sin combustible para aviones

La isla está sumisa en una crisis humanitaria sin precedentes ante la falta de combustible, apagones constantes y desabastecimiento generalizado de alimentos

PRESIDENCIA DE CUBA

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel

Redacción digital

Madrid - Publicado el - Actualizado

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 El Gobierno cubano advirtió a las aerolíneas internacionales que operan en la isla que a partir de este lunes el país se queda sin combustible para aviación debido al asedio petrolero de Estados Unidos, según ha podido saber EFE de fuentes del sector. 

El presidente de EE.UU., Donald Trump, firmó el pasado 29 de enero una orden presidencial que amenazaba con aranceles a aquellos países que suministrasen petróleo a Cuba, tras alegar que la isla era un peligro de seguridad nacional para su país.

Cuba, que produce apenas un tercio de sus necesidades energéticas, anunció esta semana un duro plan de emergencia para tratar de subsistir sin importaciones de crudo y derivados que incluía el fin de la venta de diésel, la reducción de los horarios de hospitales y oficinas estatales y el cierre de algunos hoteles.

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El pasado 6 de febrero, en 'La Linterna' de COPE, con Ángel Expósito, la periodista Camila Acosta, corresponsal de ABC en la isla, y Enrique Serbeto, experto en diplomacia analizaban el desabastecimiento, los apagones y la difícil realidad de la población. La estampa diaria en las calles de las grandes ciudades es la de colas interminables para conseguir unos pocos litros de gasolina, un bien que el régimen ha dolarizado y que, aun así, escasea.

Este escenario ha paralizado el transporte, el comercio y los servicios básicos. Como explica Eduardo Cardet, dirigente del Movimiento Cristiano de Liberación de Cuba, la crisis "se ha agravado en extremo en todos los órdenes". No solo son los cortes de electricidad, que los cubanos ya denominan "alumbrones" por su brevedad, sino también la falta de insumos y de medicamentos en las farmacias y el encarecimiento desorbitado de la vida.