MOSSOS D'ESQUADRA (Perfil)

Esquius, un hombre tranquilo para comandar Mossos tras su etapa más convulsa

Josep Fusté

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 3' Actualizado 21:12

Josep Fusté

El comisario Miquel Esquius asume el reto de comandar a los Mossos tras la etapa más convulsa del cuerpo, donde este hombre tranquilo y afable y de talante muy parecido al de su antecesor Ferran López puede ser clave para recomponer las relaciones con la judicatura y las demás fuerzas de seguridad.

El conseller de Interior, Miquel Buch, ha anunciado hoy el nombramiento de Esquius, hasta ahora comisario jefe de la Comisaría Superior de Coordinación Territorial, para cubrir la vacante en el puesto de mando del cuerpo tras la renuncia el pasado 14 de junio del comisario Ferran López, que asumió la jefatura durante la etapa del 155 en sustitución del mayor Josep Lluís Trapero.

Nacido en Súria (Barcelona), Esquius, diplomado en Ciencias Religiosas y posgrado en planificación y gestión de la movilidad, ingresó en los Mossos d'Esquadra en 1986, en la segunda promoción, por lo que ya lleva 33 años en la policía catalana.

Quienes conocen a este comisario, que rehuye el protagonismo, se muestran convencidos de que tiene el perfil ideal para liderar ahora el cuerpo autonómico y para imprimir su talante sosegado y moderado al frente de la policía, que ha atravesado en los últimos meses por su etapa más tormentosa, con la imputación y posterior destitución de Trapero y con la intervención del cuerpo durante la etapa del 155.

Esquius ha mantenido siempre una gran sintonía con su antecesor Ferran López, que centró sus ocho meses al frente de los Mossos en tratar de recomponer las relaciones de la policía catalana con la judicatura y las demás fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, muy deterioradas por el proceso unilateral a la independencia.

De hecho, el nuevo jefe de los Mossos d'Esquadra fue promocionado en noviembre pasado como número dos de la policía catalana, al frente de la comisaría superior de Coordinación Territorial, por el propio Ferran López, después de que éste asumiera el 28 de octubre pasado la jefatura del cuerpo en sustitución del destituido Trapero.

Antes de ser el número dos de los Mossos, Esquius ejerció como jefe de la División de Tráfico y de la Región Policial Central, fue subjefe de la Comisaría General Territorial, hasta 2004,jefe del Área Regional de Tráfico de la Región Policial Central, hasta 2002, y jefe de Atestados del Área Regional de Tráfico de la Región Policial de Girona, hasta el año 2000.

Esquius es un comisario bien valorado por las bases del cuerpo, ya que en sus 33 años en los Mossos d'Esquadra no se ha granjeado enemigos y es difícil encontrar a alguien que hable mal de él, según destacan sus allegados.

"Tiene una dilatada experiencia y conocimiento, ha trabajado en varios campos, tiene un arraigo en distintos territorios (ha ejercido en varias demarcaciones) y puede ayudar muchísimo al frente de los Mossos para tirar adelante los retos que nos planteamos", ha destacado de él el conseller de Interior, Miquel Buch, tras oficializar su nombramiento como nuevo jefe de la policía catalana.

Esquius, en una breve intervención tras ser nombrado al frente del cuerpo, ha asegurado que asume el cargo por "responsabilidad corporativa" y sintiéndose "heredero" de sus antecesores al frente de la policía catalana, Joan Unió, Josep Milán, Josep Lluís Trapero y Ferran López.

"Han sido personas que todas ellas me han enseñado a comandar y tienen mi reconocimiento profesional", ha indicado el nuevo jefe, que también ha anunciado su intención de potenciar la colaboración con las demás fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.

Ante la pregunta de por qué ha aceptado el cargo teniendo en cuenta que su antecesor Trapero permanece imputado por sedición y López estuvo únicamente ocho meses al frente del cuerpo, en la etapa del 155, con el Govern y los Mossos intervenidos, Esquius ha insistido en que asumía el encargo por "responsabilidad", ya que entendía que no tenía otra opción.

Una de las primeras decisiones que tendrá que adoptar ahora Esquius es el destino que asigna a López, a quien, cuentan en su entorno más cercano, nunca pensó que tendría que acabar sustituyendo. EFE.

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