JUICIO PROCÉS

Defensa de Forn insiste: No hubo ni concierto Mossos-Govern ni independencia

La defensa del exconseller Joaquim Forn ha negado la existencia de un concierto entre los Mossos y el Govern, que incumplió "sistemáticamente" las leyes de desconexión que previamente había aprobado, y ha asegurado: "El Gobierno no efectuó ninguna declaración de independencia".,Es uno de los argumentos con los que el abogado Xavier Melero ha tratado de desmontar la acusación de rebelión que pesa sobre Forn durante su informe final en el juicio del "procés" y ha puesto "emp

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 14:18

La defensa del exconseller Joaquim Forn ha negado la existencia de un concierto entre los Mossos y el Govern, que incumplió "sistemáticamente" las leyes de desconexión que previamente había aprobado, y ha asegurado: "El Gobierno no efectuó ninguna declaración de independencia".

Es uno de los argumentos con los que el abogado Xavier Melero ha tratado de desmontar la acusación de rebelión que pesa sobre Forn durante su informe final en el juicio del "procés" y ha puesto "empeño en intentar demostrar que no existía el menor concierto entre el Govern y los Mossos", acusados por la Fiscalía de contribuir al 1-O.

La rebelión, "un delito que pone en jaque al Estado", no tiene cabida para Melero, no solo porque no se produjo la violencia que el tipo penal implica, sino porque en realidad no hubo declaración de independencia alguna "digan lo que quieran" los políticos, cuya conclusión no es objeto de juicio.

Es más, según el letrado, el Govern de Carles Puigdemont incumplió "sistemáticamente" las leyes de desconexión, no comunicó nada al cuerpo diplomático, no arrió la bandera y acató automáticamente el artículo 155 de la Constitución.

Melero se ha esforzado en demostrar "que el Gobierno de la Generalitat no tenía capacidad para imponer por la fuerza ningún marco normativo" y ha dudado del supuesto alzamiento del que hablan las acusaciones.

El letrado ha ironizado sobre cómo "los alzados", al supuestamente incitar a los ciudadanos a participar en las protestas, eran quienes iban "a padecer las consecuencias de la violencia" que pudiera desatarse y de la que se supone que eran conscientes, sin perjuicio de que pudiese haber alguna actuación violenta por parte de los ciudadanos.

Melero ha argumentado la ausencia de rebelión en que la supuesta víctima, el Estado, no tomó medidas a través de su Gobierno más allá que el artículo 155: no valoró los requisitos para decretar el estado de excepción, sitio o alarma, no se activaron ni analizaron posibles planes de contingencia, ni hubo un plan para reforzar las infraestructuras críticas en Cataluña.

Aquel octubre de 2017, para Melero, "ningún cuerpo policial cumplió la orden judicial", ni Mossos, ni Policía, ni Guardia Civil, por lo que, "desde el punto de vista judicial, el cumplimiento del mandato es un fracaso".

Lo que sí ha hecho el abogado ha sido "ceder la trinchera de la desobediencia con gusto", es decir, admitir este delito, que no comporta pena de cárcel, aun sabiendo -ha dicho- que su defendido sí cumplió el requerimiento del TC de impedir el referéndum al aprobar el refuerzo de dotaciones de Mossos para que lo impidieran.

Con su elegancia característica, Melero ha concluido su intervención dando las gracias a todos los funcionarios del Supremo, con mención especial a un funcionario, Paco -"solamente él es necesario y todos los demás somos contigentes"-, y a Piedad, la agente judicial, además de a los policías: "Quien critique a nuestra Policía no conoce a estos policías".

Y se ha remitido a la película "Amanece que no es poco", de José Luis Cuerda, para confiar en que sea posible reconstruir una España "en la que solamente nos discutamos por William Faulkner".

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