• Miércoles, 12 de junio 2024
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Consuegra, la flor del azafrán y el secreto de belleza de Cleopatra

Los campos de La Mancha se visten de violeta y rojo, rebosantes de espectaculares flores de las que sale el oro rojo de La Mancha, uno de los productos culinarios más caros

Los molinos de Consuegra

Luis Pérez Pujol

Tiempo de lectura: 3'Actualizado 00:29

Esta semana y hasta mitad de noviembre, los campos de La Mancha se visten de violeta y rojo, rebosantes de espectaculares flores de las que sale el “oro rojo de La Mancha”, uno de los productos culinarios más caros del mercado, unos 3.000 euros el kilo y que son protagonistas excepcionales en Consuegra (Toledo), donde hasta el domingo se celebra la LX Fiesta de la rosa del azafrán.

Cuenta Ovidio en “Las Metamorfosis”, que el joven Crocus se enamoró de una ninfa llamada Smilax a la que consiguió enamorar, pero pasado un tiempo la ninfa se cansó de él y Crocus, para conseguir recuperar su atención, aceptó ser convertido por los dioses en una bella, colorida y aromática flor, una rosa de azafrán llamada desde entonces Crocus sativus.

Conocida y usada desde tiempos inmemoriales tanto para uso culinario como para uso medicinal, dicen que la mismísima Cleopatra usaba sus rojos filamentos para perfumar sus baños con leche de burra y así añadir un toque de color a su piel y que Alejando Magno, tras descubrirla en su campaña en Persia, la impuso como medicina para curar sus heridas de guerra y las de sus soldados.

La flor

Ayuntamiento de Consuegra


Esa flor legendaria, es tan hermosa como efímera, tal como se recoge, incluso en la zarzuela “La rosa del azafrán”, “es como la maravilla,/ que un día la ve nacer/ y la mata el mismo día” y es tan delicada que se debe recoger a mano antes del amanecer o inmediatamente después, para que el sol no la dañe. Cada una de ellas ofrece tres estigmas, tres filamentos rojos que se pagarán a precio de oro porque hacen falta, nada menos que unas 16.000 flores para conseguir un kilo de azafrán.

Flores de azafrán

Ayuntamiento de Consuegra


Atraídos por la impactante belleza de los campos de azafrán, a medida que nos acercamos a Consuegra (Toledo), nos impacta también la imponente belleza de su castillo, allá en lo alto, pero sobre todo nos sorprenden sus molinos de viento recortándose en el horizonte, tan hermosos, tan históricos, tan legendarios, que parece que en cualquier momento se nos va a aparecer Don Quijote y decirnos, como a Sancho aquello de:

“La ventura va guiando nuestras cosas mejor de lo que acertáramos a desear; porque ves allí, amigo Sancho Panza, donde se descubren treinta o pocos más desaforados gigantes, con quien pienso hacer batalla y quitarles a todos las vidas…”

A su lado, se nos puede aparecer también el bueno de Sancho intentando poner cordura y respondiéndole:

“Mire vuestra merced —respondió Sancho— que aquellos que allí se aparecen no son gigantes, sino molinos de viento, y lo que en ellos parecen brazos son las aspas, que, volteadas del viento, hacen andar la piedra del molino…”.

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Los molinos

Luis Pérez Pujol


Hoy, esos molinos, en perfecto estado de conservación, compiten en belleza, historia y leyenda con el cercano castillo construido sobre los restos de una primitiva fortaleza levantada por Trajano y a cuyos pies habría fallecido Diego, hijo de Rodrigo Díaz de Vivar “El Cid”, en una cruenta batalla contra los musulmanes.

Cuenta la leyenda que el agua que llenaba los aljibes de ese castillo eran el fruto de una historia de amor con final trágico. Dicen que un musulmán poderoso se enamoró de la joven que habitaba en el castillo y ella, poco decidida a responder a sus peticiones de matrimonio, decidió pedirle una obra imposible para acceder a casarse con él y le pidió traer agua desde el manantial de la Aceda, a unos 20 kilómetros de distancia para abastecer la fortaleza. El enamorado, con una obra de ingeniería espectacular, consiguió llevar el agua hasta el castillo, pero la joven decidió quitarse la vida, incapaz de cumplir su palabra y desde entonces, la Fuente Aceda, se conoce como Fuente del Moro.Los estudiosos de la historia y la arquitectura dicen que esa obra de ingeniería es, realmente, una espectacular obra de los romanos.

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