"La IA va a hacer que el paro suba por encima del 20%, ya que la mayoría de trabajos de oficina para perfiles junior van a desaparecer antes de lo que pensamos"
Jon Hernández, experto en Inteligencia Artificial, explica qué futuro le esperan a muchos trabajos con la evolución de la IA en los próximos años
Jon Hernández, experto en Inteligencia Artificial
Madrid - Publicado el
3 min lectura
La inteligencia artificial ya no es una promesa de futuro, sino una realidad que se cuela en el día a día de empresas, trabajadores y familias. Automatiza tareas, acelera procesos y cambia la forma en la que trabajamos. Pero también abre un debate incómodo: qué va a pasar con el empleo. Especialmente con los trabajos de oficina más básicos, aquellos que tradicionalmente han servido de puerta de entrada al mercado laboral.
Ese es el eje central de una advertencia cada vez más repetida por expertos en tecnología y mercado laboral y que resume un mensaje claro y directo: “La IA va a hacer que el paro suba por encima del 20%, ya que la mayoría de trabajos de oficina para perfiles junior van a desaparecer antes de lo que pensamos”.
La IA evoluciona a pasos agigantados
La IA y el mercado laboral: un cambio más rápido de lo esperado
Durante su participación en el canal de YouTube ROCA Project, el divulgador en inteligencia artificial Jon Hernández describe un escenario de transformación profunda. A su juicio, la velocidad a la que avanza esta tecnología no tiene precedentes. “No estamos mentalmente preparados como humanos para asumir la cantidad de cambio que vamos a vivir en los próximos 10 o 20 años”, señala.
El problema no está tanto en los empleos muy especializados, sino en los puestos de oficina de nivel inicial: administrativos, asistentes, atención al cliente o analistas junior. Tareas que hasta ahora requerían varias horas de trabajo humano pueden resolverse en minutos con herramientas de IA.
La IA revoluciona la búsqueda de trabajo
Hernández cita datos especialmente preocupantes. “Entre uno y cinco años, el 50% de los trabajos de oficina para perfiles junior van a desaparecer”, afirma, apoyándose en estimaciones de grandes laboratorios tecnológicos. Y va más allá: “Eso va a hacer que el paro en países como Estados Unidos pase del 3,5% actual a cerca del 20%”.
La clave está en que muchas empresas ya no necesitarán contratar a jóvenes recién incorporados si una inteligencia artificial puede asumir esas funciones con más rapidez y menor coste. “Llegará un punto en el que igual no necesitas al asistente, o incluso no necesitas a esa persona”, explica.
Podemos encontrarnos con un mundo que crezca al 10% anual, pero donde el 20 o el 30% de la población no tenga trabajo”
Experto en Inteligencia Artificial
De herramienta útil a sustituto directo
"La IA hará que los que tengan trabajos manuales, como un fontanero o un electricista, ganen más dinero, porque la Inteligencia Artificial no puede arreglar una tubería"
"Las cotizaciones de los trabajadores solo alcanzan para pagar las pensiones hasta el 3 de octubre de 2026. Si seguimos así, el 66% del sueldo irá a las pensiones"
Hasta ahora, la IA se percibe como un apoyo que aumenta la productividad. Pero ese equilibrio es frágil. “Hoy la inteligencia artificial nos hace más productivos, pero mañana puede directamente sustituirnos”, advierte Hernández. Un ejemplo claro es la atención al cliente, donde ya existen sistemas capaces de mantener conversaciones telefónicas indistinguibles de las humanas.
“Estamos viendo departamentos enteros desaparecer”, afirma. Y añade que esta vez no se trata solo de mejorar procesos, sino de eliminar puestos completos.
El escenario que dibuja el experto es paradójico. Por un lado, un crecimiento económico muy elevado gracias a la IA. Por otro, una parte importante de la población sin empleo. “Podemos encontrarnos con un mundo que crezca al 10% anual, pero donde el 20 o el 30% de la población no tenga trabajo”, señala.
Esto no sería solo un problema económico. “Las soluciones como una renta básica pueden poner comida en la mesa, pero no solucionan el problema del propósito”, subraya. El trabajo, recuerda, también da identidad y sentido a la vida cotidiana.
Ante este panorama, Hernández lanza un mensaje claro: ignorar la inteligencia artificial no es una opción. “Hoy, si no utilizas IA, aportas menos valor en tu trabajo”, afirma con rotundidad. Y recomienda integrarla en el día a día como una herramienta habitual, igual que el correo electrónico o el móvil.
“No hay que verla como un enemigo, sino como un aliado”, insiste. Pero también advierte: quien no dé ese paso corre el riesgo de quedarse fuera del mercado laboral en muy poco tiempo.
La IA ya está aquí. Y sus efectos sobre el empleo, especialmente en los trabajos de oficina para perfiles junior, se empiezan a notar antes de lo que muchos esperaban. El debate ya no es si va a ocurrir, sino cómo vamos a gestionar el impacto.