BIENAL FLAMENCO (Previsión)

Israel Galván corta dos orejas con 6 bailes 6 en el estreno de la Bienal

Laura Blanco

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 3' Actualizado 23:34

Laura Blanco

A imagen y semejanza de los carteles taurinos, el bailaor Israel Galván se ha enfrentado esta noche en la Real Maestranza de Sevilla a "seis coreografías seis" que a tenor de los aplausos del público, puesto en pie, le han valido las dos orejas, aunque hasta el tercero el tendido estuvo un poco frío.

Bajo la dirección artística de Pedro G. Romero, una nueva versión del montaje "Arena" que el bailaor estrenó en la Bienal de Flamenco de Sevilla del año 2004 ha abierto la programación oficial de esta vigésima edición.

En esta edición ha cambiado el coliseo del Teatro de la Maestranza por el coso de la cercana plaza de toros hispalense, lo que ha obligado a Galván a remodelar el espectáculo en el que tanto él como sus subalternos invitados han bailado en 360 grados, ocupando todo el albero como ocurre en los festejos taurinos.

En una noche fresca y sin luna, la Real Maestranza ha registrado tres cuartos de entrada y el habitual aviso para prohibir las fotos durante el espectáculo, además de en español y en inglés en japonés, da muestras de la afición que el flamenco cosecha entre el público nipón.

Bautizadas con nombres de afamadas reses, y dedicadas a distintas figuras del toreo, las seis coreografías han estado precedidas, como corresponde, por el toque de clarines a ritmo de pasodoble para abrir la cita y separadas por cantes de Kiki Morente (hijo de Enrique Morente) -la mayoría desde el tendido en medio del público- con letras taurinas que daban paso a la apariciòn del maestro, en este caso del baile-.

En cada ocasión el artista ha salido a la arena desde un burladero distinto, si bien incluso dentro de cada parte se ha movido por todo el ruedo.

Entre voces de "torero", Israel Galván ha saltado al albero descalzo para abrir el montaje, no a las cinco de la tarde sino justo a la hora en que la tarde sevillana daba paso al crepúsculo, con "Bailador", dedicado a Joselito el Gallo.

Con la colaboración de Alfredo y David Lagos al cante y al toque, Galván ha mostrado con sus movimientos en "Bailador" la quietud del torero y la tensión del enfrentamiento con el toro a través de efectos sonoros y la amplificación del sonido de sus pies en el albero gracias a un micro en éstos.

"Granaíno", dedicado a Ignacio Sánchez Mejías con Antonio Moreno y el grupo de percusiones de la Joven Orquesta de Andalucía, ha sido la menos flamenca de las partes, con especial protagonismo de los sonidos metálicos, incluidas las patadas de Galván a la silla mecedora metálica con la que ha compartido escenario y su pareja de baile para esta coreografía poco entendida por el público.

Ha sido con la más clásica "Pocapena", dedicada a Manuel Granero con Juan Jiménez a la Gaita del Gastor y Lagos al toque, con la que el bailaor ha encendido al público, hasta ese momento algo frío, zapateando por alegrías sobre unas plataformas de madera metálicas ubicadas en uno de los laterales del coso, lo que ha arrancado los primeros aplausos encendidos.

En "Burlero", homenaje al "Yiyo", con la colaboración de Jesús Méndez y los Mellis, también ha convencido con varios bailes por bulerías desarrollados junto a varios de los burladeros.

Para la coreografía "Playero", a Manuel Montaño, Israel Galván se ha hecho acompañar al piano por Sylvie Courvoisier y al cante por el peculiar Niño de Elche, que ha abierto esta parte con un recorrido histórico por la Fiesta Nacional, donde no han faltado Felipe II y su corte de nobles, la Duquesa de Alba y hasta el debate antitaurino de políticos como la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena.

"Cantinero", dedicada a "Pepete", fue un fin de fiesta con la Banda de los Sones tocando por sevillanas, "Paquito el Chocolatero" y "I will survive" para que el maestro y sus invitados dieran la vuelta al ruedo de un público que divertido le saludó con palmas y pañuelos blancos.

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