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Comisaria del Congreso: Las mujeres policía hemos tenido que demostrar más

Madrid, 6 mar (EFE).- Hace un año que la comisaria principal de Policía Concha Ramos se hizo cargo de la seguridad del Congreso, la primera que asume esta responsabilidad. En sus casi 40 años de trayectoria no se ha sentido discriminada, aunque admite que las mujeres policía han tenido que demostrar más que eran capaces.,"Esa ha sido nuestra lucha y hemos trabajado mucho para llegar", dice esta comisaria principal en una entrevista a EFE con motivo del Día Internacional de la Mujer y que coincid

  • Agencia EFE

Hace un año que la comisaria principal de Policía Concha Ramos se hizo cargo de la seguridad del Congreso, la primera que asume esta responsabilidad. En sus casi 40 años de trayectoria no se ha sentido discriminada, aunque admite que las mujeres policía han tenido que demostrar más que eran capaces.

"Esa ha sido nuestra lucha y hemos trabajado mucho para llegar", dice esta comisaria principal en una entrevista a EFE con motivo del Día Internacional de la Mujer y que coincide con su primer año al mando de 270 efectivos adscritos a la seguridad de la Cámara Baja (197), el Tribunal de Cuentas y el Defensor del Pueblo.

Ramos es una de las 25 comisarias, seis son principales y una general, de la Policía Nacional, un cuerpo en el que las mujeres representan aproximadamente el 13 por ciento de los más de 65.000 agentes. Pionera en la incorporación de las féminas hace 39 años, la institución presume además de contar con mayor presencia de funcionarias que el resto de cuerpos de seguridad de Europa.

Concha se hizo policía con 18 años en 1980 en el entonces denominado Cuerpo Superior de Policía. Eran unas 50 mujeres y, según recuerda, se mezclaba el sentimiento de paternalismo de algunos compañeros porque eran "muy jóvenes y además mujeres" con el de "cierto rechazo" de otros que pensaban que no estaban preparadas.

"Pero yo nunca he sentido conductas machistas, lo que sí he percibido es que nosotras hemos tratado de demostrar siempre que éramos capaces (...) Si hemos optado por la maternidad, hemos tenido mucho camino que recorrer", asegura antes de relatar que ella ha renunciado a su ocio y su tiempo libre para compaginar "tener una familia y también una carrera profesional".

Y en ese "esfuerzo sobreañadido" y "mucho sacrificio", confiesa a EFE que por su familia, con dos niños pequeños ahora ya mayores de edad, tuvo que optar por puestos policiales de gestión. "Yo he renunciado a viajes y he aparcado destinos más operativos que en algunos momentos me habría apetecido".

Aunque se ha avanzado mucho en los últimos años, que cada vez hay más mujeres en todas las escales y destinos y que en la Policía no existe brecha salarial, Ramos considera que el 8 de marzo es una jornada aún necesaria porque queda trabajo por hacer en muchos sectores en tema de conciliación y en igualdad de oportunidades.

"En la Policía estamos incorporadas en las mismas condiciones que los hombres. Tenemos promociones y ascensos y no tenemos ninguna cortapisa para la escala de mando", señala Ramos que pese a estos avances también admite que los ascensos en la carrera policial de una mujer lógicamente sufren "un parón" para dedicarse en la mayoría de los casos al cuidado de los hijos si se tienen.

Y es el trabajo que queda por hacer. "Queda camino, somos muy pocas y ojalá seamos más, pero es un trabajo de todos lograrlo".

Sobre la forma de mandar, Ramos deja claro que en la Policía, al ser un cuerpo jerarquizado, los "galones" los da la categoría, aunque luego cada jefe imprima su personalidad.

"No creo que por el hecho de ser mujer mi mando sea distinto, creo que sí lo es por mis características. Soy una persona cercana, muy de hacer grupo, de hablar y recabar opiniones y me gusta consultar cuando tengo que tomar una decisión", enfatiza la comisaria principal que cree que ha sido precisamente su forma de ser la que le ha hecho ganarse el respeto de sus subordinados.

Y apostilla: "No he tenido que ser más contundente ni aplicar roles ni masculinos ni femeninos". Su lema es que cada uno de esos 200 policías a sus órdenes sientan que son "una pieza fundamental" en la seguridad del Congreso, sea el policía que está en la garita de la plaza de las Cortes como un inspector al mando porque tanto uno como el otro "cuenta mucho" para que todo funcione con normalidad.

Su filosofía ha calado ya entre muchos de efectivos adscritos a la comisaría del Congreso. "Es una mujer estupenda, muy maja, siempre nos pregunta", dicen abiertamente varios agentes antes de que la comisaria, al término de la entrevista, coincida con la presidenta del Congreso, Ana Pastor, que aplaude que se conozca públicamente que una mujer sea la que dirija la seguridad de la cámara.

Una jefa policial que a los 18 años y sin que nadie de su familiar fuera del cuerpo ni del Ejército, decidió probar suerte para entrar en la Policía. "Ahí empezó mi vocación y me reconozco en estos 38 años una entusiasta de la policía, me gusta lo que hago y estoy contenta por ser policía, animaría a todas las mujeres y hombres", concluye.

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