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TOROS | FERIA DE ABRIL

Que inventen el toro

Pepe Moral ha cortado este viernes una oreja del último toro, en una tarde condicionada por la falta de casta y fuerzas de la corrida de Montalvo. El Cid y Daniel Luque fueron silenciados.
Pepe Moral con la oreja conquistada este viernes en la...
Pepe Moral con la oreja conquistada este viernes en la Real Maestranza. ARJONA

Hubo que esperar dos horas y media de cansino, plúmbeo y agotador espectáculo. Dos horas y media de toros tullidos, mansos, desfondados, y con las bondades de la empalagosa nobleza. Dos horas y media interminables de un espectáculo que se duerme en el tiempo. De un espectáculo agotador cuando el toreo no aparece entre tanto tiempo muerto y toros derrengados. Un espectáculo anodino que deriva en engañosa lidia  en la que los pases aparecen descoyuntados hasta perder su estructura. En muletazos sin eco. Y a las nueve de la noche, en la caída de la tarde, con los focos potenciando el color amarillo del albero maestrante, apareció el toreo de Pepe Moral con fluidez natural y espontánea en una faena limpia y transparente, hilvanada y emotiva. Perfecta la ejecución, temple impecable, ritmo y profundidad en el avance del trazo. Bastaron muy pocos muletazos al noble y flojo sexto de Montalvo  para darse cuenta de la calidad de concepto que atesora el palaciego. Fue una faena sentida, profunda, expresiva y bien dicha. Alcanzó intensidad con dos series de templados y hondos muletazos diestros para acabar después con la izquierda en sentida, profunda y expresiva versión del natural. Faena con la que resumió, explicó y definió su particular toreo. Finiquitó de estocada y la oreja fue a sus manos.Y no hubo más, porque mientras se siga buscando sólo la almibarada nobleza en embestidas boyantes que duran un suspiro, ingredientes que lejos de permitir el auténtico triunfo lo amordaza en una simple colección de pases desapasionados, y de futuro incierto, que evidencia que la emoción puede acabar sesteando en los laureles.La calidad y la nobleza del primero se convirtieron, tras un costalazo de órdago provocado por un recorte innecesario, en tristes embestidas cansinas. El Cid lo toreó despacio con la diestra sin opción de hacerlo al natural. El toro se paró. Y con el manso cuarto, lidiado como sobrero, le echó coraje en una serie diestra final en los medios sin que lo hecho trascendiera a los tendidos. Acabó con el primero de estocada y pinchó a su segundo. Daniel Luque gustó con el capote en tres lentísimas verónicas al primer toro de El Cid. Fue lo mejor del sevillano que  poco o nada pudo mostrar con el soso y desfondado segundo. Tampoco con el manso quinto tuvo otra opción que imprimir gusto en el inicio de una faena que no tuvo más que su notable actitud. No mató bien. A Moral le devolvieron el tercero por inválido. Un sobrero sin fuerzas no le permitió otra cosa que mostrar su empeño por agradar.La falta de raza, la mansedumbre y la escasa fuerza de la corrida de Montalvo revelaron la incomodidad de una tarde interminable y mullida. Que inventen el toro.  FICHA DEL FESTEJO Sevilla, viernes 17 de abril de 2015. 3ª de Feria. Media plaza. Toros de Montalvo, 3º y 4º lidiados como sobreros.  Bien presentados en conjunto pero desiguales en hechuras, nobles, descastados y sin fuerzas. El Cid, silencio y silencio. Daniel Luque, silencio y silencio. Pepe Moral, silencio y oreja.

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