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#SANISIDRO | LA CRÓNICA (28ª DE FERIA)

Apuesta con premio para Escribano

Manuel Escribano cortó una oreja al único toro encastado de una decepcionante corrida de Adolfo Martín por su vareada presentación y su desrazado comportamiento. Diego Urdiales volvió a espolvorear detalles sueltos. Sebastián Castella se estrelló con el peor lote.
Templado natural de Manuel Escribano al sexto toro de Adolfo...
Templado natural de Manuel Escribano al sexto toro de Adolfo Martín, al que cortó la oreja. SARA HERNÁNDEZ

La tarde iba camino de petardo gordo y completo para Adolfo Martín. Corrida sin remate, de vareadas carnes, desiguales cabezas y comportamiento manso y deslucido. Bajo las premisas de un tipo más rebajado, Adolfo lleva varios años en Madrid sin lidiar un encierro cuajado y rematado. Hoy, uno más.Sin embargo, salió el sexto. Hechuras de vaca vieja, alto de viga, degollado de papada y mirada viva. Que no iba a ser igual que el resto de sus hermanos de camada se comprobó cuando se movió con nervio al capote de Manuel Escribano. Se la jugó el sevillano después den banderillas, donde las pasó canutas el torero. Tras dos primeros pares de tragar saliva, el toro le esperó en el tercero. No clavó Escribano y el toro lanzó su guadaña hacia el cuello. Milagro una vez más. Volvió a coger los palos de nuevo para terminar lo que había empezado. La apuesta había comenzado.Después el toro tuvo vibrante movilidad en su casta remontada. Las primeras tandas fueron de limar asperezas a base de quedarse quieto y enseñar al de Adolfo por dónde tenía que pasar. Valiente el torero, que a base de firmeza y suavidad al echar el vuelo de la muleta fue metiendo en vereda al toro. Se permitió el lujo de correr la mano al natural con temple y largura. La apuesta comenzaba a ganarse. El toro descolgó y la faena fue a más con una postrera tanda a izquierdas a pies juntos. Todo estaba hecho y tras de la espada se fue Escribano. Estocada y oreja como premio a su apuesta.No hubo mucha más historia. Diego Urdiales hacía su tercer paseíllo en este San Isidro y volvió a dejar retazos sueltos de su personal concepto. Vareadito de carnes salió su primero de Adolfo. Cuajó a derechas varias verónicas de encajada planta rematadas con una media que tuvo sabor y torería. No se definió nunca el toro, que embistió sin entrega, pero que al menos tuvo esa movilidad pajuna que aprovechó el riojano para ir levantando una faena de buen trazo, sacrificando la ligazón en pos de alegar el viaje del toro con armonía en el dibujo de los muletazos. Buena una tanda a derechas y otra final en los terrenos del toro, de uno en uno, pero dando dimensión a los redondos. Media trasera y dos descabellos fueron el remate a una seria actuación de Urdiales. Otro toro sin remate fue el cuarto, que paso sin fuste por el caballo. Manso pero con su punto de nobleza suelta a derechas. Aprovechó Urdiales para ligarle dos buenas tandas por ese pitón, de bella composición. Uno fue cumbre por embroque y resolución profunda. Pero tras ello, el toro comenzó a desentenderse de la muleta del riojano. Después, solo detalle sueltos preñados de añeja torería. Pero todo sin ligazón ni continuidad. Perfecto el volapié por ejecución y colocación.  Más vareado aún salió el primero del lote de Sebastián Castella, que recibió una horrenda lidia. Demasiadas precauciones en la cuadrilla en el tercio de banderillas. Ni rompió el toro ni rompió la faena del francés. Reponía el toro en sus medias arrancadas y no terminaba de hacer pasar al toro la muleta de Castella. Alargó y recurrió al arrimón final entre la censura del público.El quinto fue otro animal vacío de contenido. Soso hasta desesperar pese al intento de un constante Castella, que lo intentó ante un toro dormido y sin vida que no emocionaba.Salió sin enterarse el tercero de que Manuel Escribano se había ido hasta la puerta de chiqueros para recibirlo. Cruzado, volvió el toro para que el sevillano consumase la larga en el tercios. Dos topetazos del "Adolfo" contra las tablas le dejaron KO. Tras cubrir un discreto tercio de banderillas, Escribano se mostró voluntarioso sin más ante un animal descastado, sin celo y sin maldad. Hasta en tres ocasiones se le quedó en las zapatillas al de Gerena sin buscarle las canillas. Brutal el hachazo que le soltó en toro al entrar a matar.

FICHA DEL FESTEJO

Madrid, jueves 4 de junio de 2015. 28ª de Feria. Lleno de 'No hay billetes'.

Toros de Adolfo Martín, de escaso trapío. Corrida vareada en exceso, de carnes sueltas y caras desiguales. De juego manso y descastado en conjunto a excepción del encastado 6º, aplaudido en el arrastre. El resto fueron pitados.

Diego Urdiales, saludos y saludos tras aviso.

Sebastián Castella, silencio tras aviso y silencio.

Manuel Escribano, silencio y oreja.

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