También en directo
Ahora en vídeo
  • megabanner_1:No existe configuración de publicidad para el slot solicitado
TOROS | BRIHUEGA (GUADALAJARA)

Aniversario con Rey pero sin toros

El cincuentenario del coso de La Muralla tuvo como espectador de excepción al Rey don Juan Carlos, que presenció desde una barrera el triunfo de Manzanares ante una terciada corrida de Zalduendo.
María Dolores de Cospedal, Don Juan Carlos y Andrés Hernando,...
María Dolores de Cospedal, Don Juan Carlos y Andrés Hernando, en la barrera de Brihuega. JCLM

En el cincuenta aniversario de una plaza de toros alguien se olvidó precisamente de eso, de los toros. Brihuega celebró este sábado el medio siglo de la construcción de coso taurino bajo los parámetros que han marcado el devenir en los últimos años de la llamada Corrida de Primavera. Multitud de aficionados llegados a este precioso pueblo de la Alcarria al reclamo de las figuras, faranduleo de famosos, calles y bares llenos de ambiente taurino y una corrida de toros de escasa de presencia y nula casta. Este año tocó con el hierro de Zalduendo.A eso hubo que sumar una desastrosa organización, con vomitorios repletos de gente sin encontrar su localidad hasta bien entrado el festejo. Una logística impropia para un festejo de esta categoría que además tuvo este año la presencia de un invitado de excepción. El Rey don Juan Carlos se acercó hasta Brihuega para volver a demostrar su incondicional apoyo a la Tauromaquia. Sin embargo todo comenzó a torcerse a poco de comenzar el festejo. Los cielos se abrieron y comenzó a diluviar a escasos minutos de las cinco y media. Con retraso y la lluvia aún cayendo sobre el ruedo de Brihuega salió el primer animal de Zalduendo, con expresión de añojo y cuerpo de eral adelantado. Indigno que saliese semejante animal. Ponce estuvo por allí, tirando líneas mientras la gente se acomodaba, pitaba desde los vomitorios y el resto se resguardaba de la lluvia. Facilidades todas para el valenciano, del animalito y del festivo público. Pero pinchó antes de la estocada definitiva y todo quedó en un silencio respetuoso.El cuarto fue otro torete que se movió sin entrega ni recorrido, pero que tuvo la suficiente docilidad para permitir a Ponce realizar una faena de poco mando pero muy estética. Alargó tanto el trasteo que cayó un aviso incluso antes de entrar a matar. Pinchó antes de un bajonazo que dio paso a una oreja de escaso peso.Algo más aparente salió el segundo, que se arrancó con alegría al caballo pero donde apenas si se le picó. El animal se movió y permitió a Morante realizar una faena voluntariosa sin más. Hubo un par de redondos ligados y rematados atrás que sobresalieron de entre el conjunto. Dos pinchazos antes de un bajonazo enfriaron a los tendidos.El quinto mostró que estaba falto de fuerzas desde el segundo capotazo, cuando perdió las manos. Morante aburrió y se mostró como un vulgar pegapases. Faena larga e irrelevante que fue premiada con una oreja pedida sin mayoría de pañuelos tras un pinchazo y un bajonazo infame.Se movió sin ninguna maldad el tercero en la muleta de un José María Manzanares que estuvo con cierta brusquedad en los toques y sin terminar de hilvanar una faena compacta, sustentada sólo en detalles. Eso le valió una facilona oreja.Como la que paseó del sexto. Éste 'zalduendo' pareció moverse más y mejor por el pitón izquierdo. Manzanares, sin embargo, basó su trasteo por el pitón derecho. Conjunto con desigualdades pero de escasas apreturas. Dejó media estocada que dio paso a otra oreja que le otorgó el pasaporte para salir a hombros. FICHA DEL FESTEJO Brihuega (Guadalajara), sábado 11 de abril de 2015. Corrida de Primavera. Tres cuartos de plaza. Toros de Zalduendo, terciados y escaso trapío. Conjunto manejable, sin maldad, pero escaso de raza y fortaleza. Se dejaron algo más tercero y sexto. Enrique Ponce, silencio y oreja tras dos avisos. Morante de la Puebla, silencio y oreja tras aviso. José María Manzanares, oreja tras aviso y oreja.

Lo más visto