'LA TIERRA MALDITA' - Libros a pie de calle
Portada de La Tierra Maldita

‘LA TIERRA MALDITA’

Todos, alguna vez en la vida, deberíamos leer novela histórica. Una de las razones es que, al mismo tiempo que disfrutamos con la historia, incorporamos a nuestro haber un pellizco de cultura general. Es el caso de ‘La Tierra Maldita‘ de Juan Francisco Ferrándiz. Muchos se engancharán a la historia de ficción que inunda sus páginas sin poder evitar sumar a su conocimiento nombres como Carlos el Calvo, nieto de Carlomagno e hijo de Luis I el Piadoso. O como Frodoí, obispo de Barcelona durante el reinado del rey Carlos; un personaje real y protagonista de esta historia ambientada en esta ciudad durante el siglo IX.

En una época en la que el Imperio Carolingio y el Emirato de Córdoba protagonizaban numerosos enfrentamientos, con los asedios sarracenos a la ciudad de Barcelona. A nadie importaba esa franja que constituía la frontera suroeste del Imperio. En este contexto acude Frodoí a la llamada Marca Hispana, para resucitar una ciudad víctima de constantes saqueos y ataques y donde triunfaba la penuria y la hambruna. Un tiempo en que los nobles empezaban a abrirse hueco hacia el destacado lugar que ocuparon durante la Edad Media.

Hoy, aquí, escribe una que se ha leído las sagas fantásticas de ‘El Señor de los Anillos’ y lo que llevamos de ‘Juego de Tronos’. Aunque hay un abismo entre esta historia y la que cuenta Tolkien y Martin están escritos con el mismo entusiasmo. Con menos belicismo narra Juan Francisco Ferrándiz en ‘La Tierra Maldita’ una historia épica en la que, como ocurre con las dos sagas, los personajes nos cautivan y son los culpables de ese enganche. Una historia en la que no falta el amor, y aunque muchos critiquen el romanticismo en este tipo de novelas, es necesario, y siempre enternece y enfada al lector cuando los acontecimientos no se desarrollan como imaginan.

Amor, intriga, estrategia, avaricia, poder, esperanza, belicosidad, oscuridad, honor o venganza. Todo y más encontraremos en esta historia ficticia pero no fantástica.

Para acompañar la lectura no está de más buscar un mapa de cómo estaban distribuidos los territorios allá por el siglo IX, pues el libro no los incluye y, además, las delimitaciones se citan, como es evidente, con los nombres de la época romana. Una ayuda que, también, habría ayudado a situar a las familias de nobles, aunque siempre podemos echar mano de internet. Este punto es, quizá, uno de los peros que se le pueden poner a ‘La Tierra Maldita’. Una historia que, para mí, empezó así:
 

Debes saber que no hace mucho Barcelona ha sufrido un nuevo ataque de los sarracenos. No cruzaron las murallas pero arrasaron los suburbios. Muchos habitantes han huido, y la población está diezmada. En ausencia del conde Humfrid, serás la máxima autoridad allí, con el actual vizconde Sunifred, y deberás ganarte el respeto de los godos y los hispani.  Frodoí asintió. Aun así, se recriminó el arrebato de soberbia que lo había impulsado a aceptar, pues podía ser el peor error de su vida”

 

Pero no muy alejados de Frodoí habrá otros personajes, muchas mujeres; importantísimas mujeres. Goda, Elisia, Rotel, Ega o Riquilda. Todas ellas valientes y decididas y con personalidades muy diferentes, cada una es un mundo. Reales o inventadas pero todas ellas con una historia detrás. No hay dragones, no hay poderes extraordinarios y no se apoda a los corceles como en las sagas literarias que ya he mencionado. Pero, puestos a comparar, los parajes, personajes y leyendas que se describen en esta novela no tienen nada que envidiar a esos mundos de fantasía. Hay salvajes, hay un Drogo (de Borr), hay nobles codiciosos como los Lannister, bastardos como Jon Snow, hay esoterismo, hay lobos solitarios, montaraces y caballeros. Pero todo muy español, o al menos así me he sentido recorriendo los escenarios.
 

Ese día, al caer la tarde, Barcelona realizó una romería en honor a santa Eulalia. La muchacha mártir de los tiempos romanos era venerada entre los barceloneses pues una vieja tradición la situaba en la ciudad, aunque Servusdei aseguraba que también se decía lo mismo en la lejana Mérida. La celebración con todo el colegio de canónigos, el clero y el coro se prolongó durante toda la tarde en la vieja basícila de la Santa Cruz”

 

En resumen, no es un libro difícil de leer pero si no conoces el contexto histórico y eres disperso habrá momentos en los que puedes perderte en el camino. Para quien le guste la novela histórica leer ‘La Tierra Maldita’ será un disfrute.
Portada de La Tierra Maldita
 

Autor: Juan Francisco Ferrándiz

Editorial: Grijalbo

Fecha de Publicación: 2018

Nº de Páginas: 665

Precio: 21,90 €
 

¡A leer!

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