Antonio Garamendi, presidente de la CEOE: "El dinero tenía que estar en el bolsillo de los trabajadores, pero se lo está quedando el Estado vía impuestos y cotizaciones"

El presidente de la CEOE denuncia el “monólogo social” del Ejecutivo, critica los ataques al empresariado y pide bajar las cotizaciones para mejorar los sueldos

Redacción TRECE

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El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, ha elevado el tono contra el Gobierno de Pedro Sánchez en una entrevista en el programa 'El Cascabel' de TRECE, donde ha acusado al Ejecutivo de “quedarse con el dinero de los trabajadores” y de arrollar a los empresarios con un “monólogo social”. Garamendi ha defendido un modelo alternativo para la subida del salario mínimo y ha denunciado las formas del Ministerio de Trabajo, la alta presión fiscal y los ataques personales y directos contra el empresariado.

Dos modelos para el salario mínimo

Garamendi ha insistido en que la patronal no se opone a la subida de los salarios. “Nadie está diciendo que no suban los salarios”, ha afirmado, recordando que la media de incremento en los convenios el año pasado fue del 4,4%. El conflicto, según explica, radica en el modelo. Frente a la subida directa del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) aplicada por el Gobierno, que supone unos 34 euros más al mes para el trabajador, la CEOE proponía una reducción de las cotizaciones que pagan los empresarios a la Seguridad Social.

Según una simulación expuesta en el programa, una rebaja de cuatro puntos en la cuota empresarial, del 35% actual al 31%, permitiría que el trabajador recibiera casi el doble, unos 68 euros más, manteniendo el mismo coste salarial para la empresa (1.648 euros). Garamendi ha lamentado que en el ministerio de Yolanda Díaz “no les han querido ni escuchar”.

EFE

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, interviene durante la sesión de control al Gobierno

El problema del absentismo y la presión fiscal

El presidente de la patronal ha señalado otros problemas estructurales que, a su juicio, lastran la economía y los sueldos. Uno de ellos es el absentismo laboral, que cifra en 1,7 millones de personas que faltan a diario a su puesto de trabajo en la empresa privada. Esta situación, detalla, tiene un coste de 16.000 millones de euros para las empresas y otros 16.000 millones para la Seguridad Social, sumando un total de 32.000 millones de euros que podrían destinarse a mejorar la sanidad, apoyando, por ejemplo, las reivindicaciones de los médicos.

Garamendi ha criticado que, con la inflación, “el que gana siempre es el Estado”. Ha vuelto a reclamar la deflactación de la tarifa del IRPF y ha puesto como ejemplo la falta de sensibilidad del Gobierno tras la DANA, cuando “no se tuvo la sensibilidad de no cobrar a la gente que estaba pagando un coche nuevo” el impuesto de matriculación. “El dinero tenía que estar en el bolsillo de los trabajadores y podía estar en el bolsillo de los trabajadores”, ha sentenciado.

“Somos el muñeco para soportar los golpes”

Visiblemente molesto, Garamendi ha denunciado los ataques del Gobierno al empresariado. Ha calificado de “terriblemente peligroso” que se hable de “acabar con los oligarcas de este país”. “Pero yo me pregunto, vete a la calle y pregunta, ¿pero quién es un oligarca en este país? Yo no los conozco”, ha manifestado, recordando que la mayoría de empresas en España tienen cinco o menos trabajadores. También ha criticado que se ataque en sede parlamentaria a presidentes de grandes compañías que generan “riqueza a raudales”.

Europa Press

Discrepancias entre Yolanda Díaz y el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi

En este sentido, se ha defendido de las acusaciones sobre la falta de sensibilidad de los empresarios ante los accidentes laborales, vertidas por la ministra y los sindicatos. “¿Pero cómo se puede decir esa barbaridad?”, ha exclamado. Ha explicado que la oposición de la CEOE a la última ley de prevención no se debía a su contenido, sino a que iba “trufada de engaños” para permitir la entrada de los sindicatos en empresas de menos de 10 trabajadores, donde no tienen representación.

Finalmente, ha valorado el papel de los sindicatos como “fundamentales” para la paz social, pero ha acusado al ministerio de “arrollarlos” con planteamientos ideológicos que evocan “países de otro lado del Atlántico o países de antes de la caída del muro de Berlín”. Según Garamendi, esta forma de gobernar, a base de reales decretos y sin diálogo, genera una pérdida de confianza que frena la inversión y perjudica especialmente a la pequeña empresa y a los autónomos, donde, asegura, “está bajando la contratación”.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.