Madrid - Publicado el
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El Santo de este día vivió una trayectoria centrada en la contemplación de los Misterios Centrales de nuestra Fe, que pronto celebraremos en la Iglesia. Hoy celebramos a San Nicolás de Flüe. Suiza vería nacer a este hombre en el año 1417.
Su casa está rodeada de montañas lo que le da un carácter reflexivo y apacible. Hijo de una familia de labradores, las tareas del campo no le apartan de la oración y el ayuno, algo que practicará cuatro veces por semana.
Fruto de su matrimonio nacen diez hijos, dos de los cuales tendrán grandes puestos en la sociedad. Será un padre ejemplar que educa a sus hijos en la fe y en los valores humanos que derivan de su compromiso cristiano.
No obstante, en su interior hay un deseo de consagrarse especialmente a Dios. Un día toma la decisión que le comunica su esposa e hijos. Tras obtener el permiso de su familia, marcha a meditar sobre los Misterios de la Muerte y Resurrección de Cristo. Se construye una humilde celda junto a una capilla, para poder contemplar al Señor.
Su fama corre por todos los lugares y hasta el propio Obispo le visita. Metido en ayuno rigurosísimo, rechaza algunos cargos a nivel político. Pronto le sobreviene una dura enfermedad que asume con paciencia y alegría cristiana. San Nicolás de Flüe muere en el año 1497. Es considerado como artífice de paz.