"La gran pregunta". Domingo 21º del Tiempo Ordinario. A
"La gran pregunta". Domingo 21º del Tiempo Ordinario. A
Madrid - Publicado el - Actualizado
1 min lectura
Señor Jesús, se ha dicho que tú eres un famoso desconocido. Tú formulaste a tus discípulos dos preguntas que son como el centro del evangelio.
Unos te identificaban con el profeta Elías. Por su defensa del Dios único frente a los ídolos que se imponían a los fieles. Y por su defensa de la dignidad de los pobres, como Nabot, o como la viuda de Sarepta.
Otros veían en ti una cierta semejanza con Juan el Bautista o con alguno de los profetas. Como ellos, también tú exhortabas al pueblo a confiar en Dios y a cambiar su estilo de vida y convertirse.
Yo sé que también a mí me diriges esa misma pregunta. A veces apelo a una definición académica que no me compromete.
Con frecuencia siento la tentación de pensar que ya respondí a ella hace años, cuando opté por un camino en la vida y por una escala de valores. Es fácil decirme a mí mismo que entonces te reconocí como mi Maestro.
Pero tú me diriges esa pregunta en cada momento de mi vida. Necesito valor para descender al fondo de mi conciencia y ver qué puesto ocupas tú en mi vida. Me engaño al afirmar que te reconozco como mi Señor y Salvador. Mil dedos apuntan contra mí para denunciar todas mis esclavitudes.
Señor, hoy te doy las gracias porque, a pesar de mi rutina, sigo preguntándome quién eres tú para mí, en esta etapa de mi existencia. Pero te pido que tu Espíritu me asista para que no me engañe a mí mismo, dándote una respuesta que no responda a la verdad de mi vida. Amén.