La advertencia del psiquiatra José Luis Carrasco: "Los intentos de suicidio en España han aumentado por diez"

La Fundación Pablo VI ha querido reflexionar con un coloquio sobre los problemas de salud mental que atañen a nuestra sociedad en este momento

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Según el CIS, en España un 6,4 % de la población ha acudido a un profesional de la salud desde que se inició la pandemia, la mayoría de ellos por depresión (35,5%) o ansiedad (43,7%). Las cifras de suicidios están alcanzando niveles dramáticos, 3.941 en 2020 (la cifra más alta de la historia, según el INE), de los que 1.479 son jóvenes y adolescentes.

La Fundación Pablo VI ha querido reflexionar sobre esta situación con la ayuda de expertos que, desde sus distintas disciplinas, han analizado las causas de esta situación y el impacto en el sistema sanitario y en la sociedad, así como las dudas e inquietudes que está generando en le ámbito profesional el Proyecto de Ley de Salud Mental.

En el coloquio han participado José Luis Carrasco, catedrático de Psiquiatría de la UCM y presidente de la Sociedad de Psiquiatría de Madrid; Montserrat Esquerda, pediatra, experta en prevención de suicidio y directora del Institut Borja de Bioètica; Manuela García Romero, vicepresidenta segunda de la Organización Médica Colegial; y Esteban Sánchez Moreno, sociólogo, director Instituto Universitario Desarrollo y Cooperación de la UCM.

La salud mental será la nueva pandemia

Al ser cuestionado sobre si la de la salud mental será la nueva pandemia, José Luis Carrasco ha afirmado que “sin duda alguna. Será una pandemia que durará tiempo y habrá que tenerlo presente. Esto nos va a ayudar para darnos cuenta de que la salud mental es un problema más importante de lo que teníamos considerado hasta ahora”.

Sobre cómo ha afectado esta pandemia al ámbito de los sanitarios, Manuela García ha explicado que “se ven cada vez más sanitarios que necesitan cuidados y están en una situación al límite del burnout. Muchos de ellos están en una situación de agotamiento físico y psíquico importante. Creo que cuando esta pandemia termine habrá un pico de profesionales sanitarios que también necesiten asistencia psiquiátrica, asistencia mental o ayuda mental en ese momento”.

Los informes en muchos casos arrojan luz sobre las realidades que vive nuestra sociedad. Esteban Sánchez ha colaborado en informes como el de FOESSA y ha expuesto que “la pandemia ha puesto de manifiesto que uno de los principales problemas sociales es la salud mental. Toda situación de crisis como la que estamos viviendo hace emerger problemas. Estos se constituyen en retos sociales y desde luego lo que la pandemia ha puesto de manifiesto es que la salud mental y el deterioro de la salud mental es un problema social y debe ser uno de los determinantes sociales de la salud y uno de los principales focos de atención”.

Por su parte, Montserrat Esquerda ha defendido que a día de hoy existe una cierta confusión de términos. “Aún hablamos poco de salud mental. Quizás si es verdad que confundimos ámbitos y yo los distingo en tres ámbitos clave. Uno es la promoción de la salud mental, segundo el de prevenir el trastorno mental y tercero saber cuál es el mejor abordaje y el diagnóstico precoz cuando ya hay un trastorno mental. Por ejemplo en el ámbito infantojuvenil, para cualquier niño adolescente deberíamos tener estrategias para que tuvieran una buena salud mental. Aún tenemos que hablar mucho más de este tema y saber definir muy bien cuando estamos hablando de cada uno de estos ámbitos”.

En referencia al impacto en niños de los confinamientos, esta pediatra y experta en prevención de suicidio ha aportado que “en general hemos dado una respuesta a la pandemia tal como somos como sociedad y yo creo que no es una sociedad pensada para niños en muchos niveles. Hay una relación directa entre estos trastornos mentales con algunas de las medidas dadas durante la pandemia. El problema es que estos impactos no han sido a todos por igual. En familias más vulnerables con un estrés ya previo a la pandemia los ha puesto en situación de elevado riesgo”.

Los intentos de suicidio en España han aumentado por diez

Hay fundamentalmente un aumento de casos de trastorno de la personalidad. Esto significa un aumento de fracaso escolar, situaciones de enfrentamiento con la familia y sobre todo un aumento descomunal de los intentos de suicidio en España, que se han aumentado por diez”, explica José Luis Carrasco.

"El impacto de la pandemia no se ha distribuido aleatoriamente y de manera equitativa entre los distintos grupos. Ha habido un impacto que se solapa directamente con las desigualdades socioeconómicas. La incertidumbre incrementa de manera significativa a medida que se incrementa la vulnerabilidad social y económica, y eso durante la pandemia se ha plasmado de una forma nítida y cristalina”, apuntilla Esteban Sánchez.

A los sanitarios les faltan herramientas para enfrentarse a esta situación

La vicepresidenta segunda de la Organización Médica Colegial, Manuela García, ha manifestado que “en general lo que nos hemos encontrado en todo momento es una incertidumbre. No estamos preparados para ver tantas muertes y realmente fue entonces cuando nos hemos enfrentado a la realidad. Durante el inicio de la pandemia quedó demostrado y eso ha puesto de manifiesto que el estado de salud de los profesionales ha empeorado. También se denota la falta formación durante el grado y formación durante la durante la especialización sobre autocuidado del profesional. Faltan herramientas y se han echado de menos herramientas para poder enfrentarnos a esa situación”.

Proyecto de Ley de Salud Mental

“Es una ley que es anticientífica y que está yendo contra la ciencia y contra lo que ya hay ahí. Es una ley que deja a los pacientes totalmente desprotegidos al mismo tiempo que se anuncia como una ley benéfica para los pacientes, pero lo que empieza a definir es que no hay pacientes. Vamos a distribuir los recursos de manera asocial y a todo el que tenga un malestar cotidiano y eso al final es negar la enfermedad mental”, defiende José Luis Carrasco.

Montserrat Esquerda ha afirmado que “es una ley que parte de ciertos estereotipos y prejuicios. Se trata de una confusión de escenarios y en realidad lo que se necesita es muchísima más inversión en el sistema sanitario de atención primaria de salud mental y esta ley no lo garantiza”.

Esteban Sánchez por su parte explica que “en la ley hay un mal uso de la noción de salud mental porque es cierto que no se habla de enfermedad mental. Quiero pensar que es una mala interpretación. Me gustaría pensar que es un intento por dotar a la comunidad de herramientas para abordar los problemas de salud mental”.

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