El Papa León XIV habla de paz y de la diversidad cultural del Líbano ante las autoridades del país: "Aquí la paz es mucho más que una palabra"

En su primer discurso en el país del cedro el Papa ha reivindicado la paz y  la convivencia como la única salida al conflicto que ha sobrecogido al mundo durante décadas

Vatican News

El Papa con Joseph Aoun, presidente del Líbano y su mujer

Rodrigo Simón Rey

Madrid - Publicado el - Actualizado

2 min lectura

El Papa León XIV ha llegado al Líbano y ha dirigido un contundente discurso a las autoridades del país, centrado en el versículo "Bienaventurados los que trabajan por la paz". Ante los líderes libaneses, ha definido la paz como "un deseo y una vocación; es un don y una tarea en progreso", y ha asegurado que están destinados a una "bienaventuranza especial" si ponen este objetivo por encima de todo.

El Pontífice ha elogiado la cualidad que distingue a los libaneses: "sois un pueblo que no se rinde, sino que ante las pruebas sabe siempre resurgir con valentía". Ha calificado esta resiliencia como una característica esencial de los auténticos artesanos de la paz, ya que su labor es un "continuo volver a empezar" que exige tenacidad y perseverancia.

Asimismo, ha destacado el "lenguaje de la esperanza" como la fuerza que permite al pueblo libanés empezar de nuevo, a pesar de haber sufrido las consecuencias de "una economía que mata", la inestabilidad global y la radicalización. El Papa ha contrapuesto esta actitud con el pesimismo y la impotencia que parecen haberse apoderado de otras partes del mundo.

Tehran Times

Los libaneses ondean las banderas del Vaticano al paso del Papa, con un cartel con la imagen de Nasrallah, el líder de Hezbolá asesinado por Israel, de fondo.

León XIV ha subrayado que los artesanos de la paz no solo saben empezar de nuevo, sino que lo hacen recorriendo el "arduo camino de la reconciliación". En este sentido, ha insistido en la necesidad de sanar las heridas personales y colectivas y de trabajar para curar las memorias, afirmando que "la verdad y la reconciliación solo crecen juntas".

Para el Papa, la paz es mucho más que un "mero equilibrio, siempre precario". Es, en cambio, "saber vivir juntos, en comunión, como personas reconciliadas", trabajando por un futuro compartido. Ha defendido que el diálogo mutuo, incluso en medio de malentendidos, es la vía que conduce a la reconciliación, reconociendo que todos formamos parte de un plan de Dios para ser una familia.

Eva Fernández

El Papa junto a Aoun

El Pontífice también ha abordado el éxodo de jóvenes y familias, provocado por la incertidumbre, la violencia y la pobreza. Ha reconocido que, aunque la diáspora libanesa aporta mucho, "permanecer en la propia patria y trabajar día a día para desarrollar una civilización del amor y la paz sigue siendo algo muy valioso". En su discurso, ha interpelado a la comunidad internacional para que los jóvenes no se sientan obligados a emigrar.

Finalmente, ha puesto de relieve el rol esencial de las mujeres en la construcción de la paz por "su especial capacidad para cuidar y fortalecer los vínculos profundos con la vida". El Papa ha concluido su intervención usando la metáfora de la música y la danza, explicando que la paz es como una danza, un don que viene de Dios que habita en los corazones y transforma la mirada hacia los demás.