El Papa aterriza en el Líbano decidido a reafirmar el compromiso de la Iglesia con la paz y contra el conflicto
Con su visita al Líbano, León XIV concluirá su primer Viaje Apostólico, marcado por el ecumenismo y por el conflicto tristemente extendido por el mundo, especialmente en Oriente Próximo
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Si en Turquía, el ecumenismo que se hereda del Concilio de Nicea, era la clave, en el Líbano el pilar fundamental es la paz y el fin de un conflicto que ya dura más de 100 años. Desde antes de 1948, cuando Israel se consolida definitivamente como país tras la limpieza étnica conocida como 'Nakba' por los palestinos, el Líbano ha tenido un papel fundamental en el conflicto que, ya desde entonces, ha condicionado por completo la geopolítica regional y, en algunos momentos, también la mundial.
A las 15:45 hora local, una menos en España, el Papa descendía la escalinata de su avión A320, que ha podido volar, pese a los problemas que han afectado a este modelo de Airbus durante los últimos días. En el Líbano, el Papa tendrá una labor más pastoral que en Turquía, puesto que, alrededor de dos millones de libaneses son cristianos, algo menos de un tercio de la población. También tendrá trabajo como pacificador, como artífice de la paz, que es el lema de esta visita apostólica al país de los cedros. Durante la tarde de este domingo, el Papa se reunirá con las autoridades y mantendrá conversaciones importantes para continuar con un compromiso con la paz inherente al trono de San Pedro.
El Papa llega a un país en el que la identidad y el status del individuo está profundamente relacionado con la religión, de hecho el sistema electoral, reparte los escaños del parlamento, no por regiones como en España, sino por creencia religiosa, de tal forma que la mitad del parlamento es elegida por musulmanes y la otra mitad por cristianos. Esto provoca cierto señalamiento público entre la población y ha provocado segregación y discriminación. Los cristianos, en declaraciones a nuestro compañero Fernando de Haro, piden que el sistema cambie, para evitarlo.
Encuentro con las autoridades
El país vive, además de la guerra, una profunda inestabilidad política y una devastadora crisis económica, agravada por el factor desestabilizador que supone la presencia de Hezbollah y el estado paralelo dentro del propio estado, que ha formado el grupo armado contra Israel. De hecho, casi que de casualidad el Papa podrá reunirse con un presidente de Líbano, porque ha habido vacío de poder durante 2 años hasta que, hace unos meses, Joseph Aoun, cristiano, fue nombrado como tal. Aoun ha recibido al Papa en el aeropuerto, junto al Primer Ministro Nawaf Salam, musulmán y jurista que, hasta que fue nombrado en su actual puesto dirigía la Corte Internacional de Justicia que mantiene abierto un proceso por genocidio contra Israel. Su figura es especialmente significativa en este momento de conflicto regional y, por eso, el Papa también se reunirá con él, antes de que, a las 17:00 hora española, se dirija en un discurso a las autoridades políticas y religiosas del país asiático.