El cardenal Parolin, sobre el conflicto en Oriente Próximo: "El uso de la fuerza debe considerarse solo como último recurso"
El secretario de Estado del Vaticano lamenta que miles de personas sean víctimas de la guerra y alerta sobre el peligro del derecho de los estados a 'la guerra preventiva': "El mundo correría el riesgo de verse envuelto en llamas"
Madrid - Publicado el
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La Santa Sede ha advertido sobre los riesgos que comportan la guerra en Oriente Próximo. En una entrevista con Vatican News, el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, ha expresado su preocupación por la escalada de violencia tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, y por la sustitución del derecho internacional por el uso de la fuerza.
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El purpurado describe estas horas como "dramáticas" y lamenta que miles de personas, incluidas las comunidades cristianas más vulnerables, estén sumidas en el horror de la guerra, con vidas destruidas y naciones arrastradas a espirales de violencia de consecuencias impredecibles.
Bajo ese contexto, Parolin sitúa una cuestión que considera central: el debilitamiento del derecho internacional y el auge de lo que llamó un multipolarismo dominado por la fuerza de poder y la autorreferencialidad del Estado, un fenómeno que, a su juicio, amenaza la estabilidad global.
EL PELIGRO DE LA GUERRA PREVENTIVA
Parolin pone el foco en lo que considera una peligrosa tendencia: la aceptación tácita de la "guerra preventiva", es decir, el uso de la fuerza militar con el objetivo de anticiparse a posibles amenazas antes de que se materialicen. Frente a este enfoque, el jefe de la diplomacia vaticana recuerda el papel fundacional de la Organización de las Naciones Unidas tras la Segunda Guerra Mundial: "Los fundadores quisieron evitar a sus hijos los horrores vividos".
Para Parolin, permitir que los Estados actúen por iniciativa propia y sin un marco legal supranacional para justificar ataques "preventivos" es una amenaza seria para la paz mundial: "Si a los Estados se les reconociera el derecho a la 'guerra preventiva' basándose en criterios propios y sin un marco jurídico supranacional, el mundo entero correría el riesgo de verse envuelto en llamas".
Un miembro de las fuerzas de seguridad y rescate israelíes trabaja en el lugar donde un misil impactó
Esta formulación refleja una crítica indirecta pero firme a las ofensivas estadounidenses e israelíes contra Irán, que han generado inquietud en la comunidad internacional no solo por su impacto militar, sino por lo que simbolizan en términos de normas de convivencia entre Estados.
La diplomacia como única vía para la paz duradera
Parolin insiste en que la paz y la seguridad no se construyen —ni pueden sostenerse— dominándolas con armas o amenazas, sino a través de la diplomacia. Según el cardenal, los organismos multilaterales y los mecanismos de negociación pacífica siguen siendo los instrumentos más eficaces para resolver conflictos sin derramamiento de sangre.
"El uso de la fuerza debe considerarse solo como último recurso, después de que todos los instrumentos del diálogo político y diplomático se hayan agotado y siempre dentro de una gobernanza multilateral", subraya. En este sentido, Parolin recalca que la historia demuestra que solo la política, con paciencia, negociación y atención al equilibrio de intereses, puede crear confianza entre los pueblos, fomentar el desarrollo y preservar la paz.
El cardenal Pietro Parolin ante los medios de comunicación
Impacto sobre civiles y derecho humanitario
El secretario de Estado también aborda las consecuencias humanas de la guerra, especialmente sobre las poblaciones civiles atrapadas entre dos fuegos. Reitera la posición de la Santa Sede de condenar cualquier implicación directa de civiles en operaciones militares y de defender el respeto por la dignidad humana. En ese sentido, Parolin recuerda la necesidad de proteger residencias, escuelas, hospitales y lugares de culto, y en la defensa del derecho humanitario.
Además, expresa su preocupación por las grandes manifestaciones populares reprimidas en Irán en las últimas semanas, recordando que las aspiraciones de los pueblos merecen ser escuchadas y respetadas en un marco legal que garantice la libertad de expresión y participación pública.
Jornada de protestas en Teherán, Irán
¿Qué futuro ve el Vaticano?
Parolin se muestra esperanzado pero realista: confiando en que los llamados del Papa León XIV a escuchar la voz de la responsabilidad calen entre los que toman decisiones, pide que el "ruido de las armas" dé paso a la reanudación de negociaciones. Subraya que no se debe menospreciar el valor de la paciencia y la perseverancia en la diplomacia.
Para Parolin, la crisis actual exige una reflexión más amplia sobre el orden internacional tal como fue concebido tras la Segunda Guerra Mundial: sin nostalgias, pero defendiendo que las instituciones multilaterales y el establecimiento de normas supranacionales sigan siendo la base para resolver pacíficamente las disputas entre Estados.
En un momento en el que los conflictos armados están en la agenda global, la voz del Vaticano se alza para recordar que, según su doctrina, la paz no se alcanza con la fuerza sino con la voluntad de diálogo, respeto por la ley y atención al bien común.