SARCU, el "112 espiritual" de Madrid que vela cuando "el dolor no descansa"

Un equipo de 40 sacerdotes ofrece consuelo y acompañamiento a quienes sufren una crisis de fe o soledad en horario nocturno en la capital desde hace nueve años

Ana Palacios de Elías

Madrid - Publicado el

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Madrid tiene desde hace nueve años un servicio de asistencia religiosa de urgencia pionero, el SARCU (Servicio de Asistencia Religiosa Católica Urgente). Este "112 espiritual" opera todas las noches del año, desde las 22:00 hasta las 7:00 horas, para ofrecer consuelo y acompañamiento a quienes lo necesitan cuando las parroquias ya han cerrado sus puertas.

Su director, Bienvenido Nieto, explica que su labor es "prestar ayuda a esas personas que están viviendo momentos de desgarro y de desconsuelo". Las llamadas que reciben son variadas: desde administrar sacramentos hasta rezar responsos en tanatorios o, simplemente, "consolar a los afligidos". Para ello, se inspiran en uno de sus lemas: "Cuando el dolor del ser humano no descansa, la iglesia tiene que velar".

Una red de apoyo coordinada

Nieto subraya que la misión del SARCU es complementar el servicio parroquial, no sustituirlo. Tras atender una llamada, el equipo se pone en contacto con la parroquia correspondiente para que puedan hacer un seguimiento si es necesario. "Da la casualidad que en el silencio de la noche, las personas son capaces de expresarlas", comenta sobre las necesidades que a veces no se detectan en el día a día parroquial.

Detrás de este servicio hay una red de casi 40 sacerdotes y un obispo auxiliar de Madrid. El perfil de los voluntarios es diverso, incluyendo párrocos, vicarios parroquiales y religiosos de distintas órdenes como dominicos, jesuitas y agustinos, cuya "generosidad y disponibilidad" son la clave del proyecto.

Alianza con el 112 para salvar vidas

La difusión del servicio se ha realizado en parroquias y medios de comunicación, pero un canal fundamental es el propio servicio de emergencias 112 de Madrid. Desde 2017, el 112 deriva al SARCU las llamadas de carácter espiritual. "Tenemos una extraordinaria relación", afirma Nieto, quien revela que incluso se ofrecieron para intervenir en las recientes incidencias ferroviarias por si se requería apoyo espiritual.

El servicio también ha sido crucial para salvar vidas. Nieto destaca que, ante las llamadas de personas con ideas suicidas, los sacerdotes recibieron formación específica del SAMUR de Madrid. Esta preparación ha permitido ayudar a quienes llaman, ya sean creyentes o no creyentes, buscando "una palabra amiga" en momentos de máxima vulnerabilidad.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.