La discriminación por edad en el trabajo: "Hay que apostar por el talento y no por el carné de identidad"

José Luis Fernández Santillana, presidente de CEOMA, analiza el problema del edadismo en el mercado laboral, donde más del 55 % de los parados superan los 50 años

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Ana Palacios de Elías

Madrid - Publicado el

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El edadismo es una discriminación sutil que se manifiesta con especial dureza en el mercado laboral. Según José Luis Fernández Santillana, presidente de la organización de mayores CEOMA, esta realidad tiene consecuencias profundas. Los datos son contundentes: casi el 55 % de los parados registrados en el SEPE tiene más de 50 años, un fenómeno que evidencia un problema estructural en el empleo.

Un desperdicio de talento y dignidad

Fernández Santillana describe la situación como un despropósito que va más allá de las cifras. La exclusión laboral de los mayores no solo supone un desperdicio de talento y sabiduría, sino que también tiene graves implicaciones de carácter social. Afecta a la salud mental, la dignidad de la persona y provoca la sensación de ser "un tirón a la sociedad, o simplemente pensar que te han condenado a ser una especie de jarrón chino".


Esta discriminación choca con la realidad actual, ya que "no tiene nada que ver una persona de 65 años actualmente con una de 65 años de hace 20". El presidente de CEOMA insiste en que la solución es clara: "el edadismo hay que combatirlo precisamente poniendo por delante el talento y no el carné de identidad".

Prejuicios en la contratación

Detrás de esta discriminación se esconden, según Fernández Santillana, prejuicios y una "cortedad de miras por parte del empresario". Muchos prefieren contratar a una persona joven a la que "va a poder pedirle como mucho más, y por menos". Esta visión ignora el valor que la experiencia puede aportar.

A esto se suma que los trabajadores de más de 50 años suelen tener cargas familiares e hipotecas, por lo que buscan una estabilidad que choca con ofertas de bajos salarios. Las cifras lo confirman: menos del 10 % de los contratos que se firman son para mayores de 55 años, lo que dificulta enormemente su reincorporación al mercado.

El camino hacia la inclusión

Para revertir la situación, desde CEOMA proponen medidas como un plan de recualificación profesional que adapte las habilidades de los seniors a las necesidades de las empresas. También sugieren que los trabajadores con experiencia asuman roles de mentores para los más jóvenes, lo que ayudaría a reducir la rotación laboral y a crear un sentido de pertenencia.

Finalmente, Fernández Santillana desmonta la "confrontación interesada que se quiere producir entre los mayores y los jóvenes" en el plano económico. Recuerda que no se pueden comparar realidades distintas y aporta datos para la reflexión: el salario más frecuente en España ronda los 1.400 euros, mientras que la pensión más frecuente se sitúa en torno a los 800 o 900 euros.

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