Fallece Yossef Hacohen, rabino de Málaga y Melilla: “Que al paraíso te lleven los ángeles”

El delegado de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso de la diócesis de Málaga, Rafael Vázquez, ha enviado una carta a la comunidad judía expresando sus condolencias

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Redacción Religión

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“Expreso mi gran pesar al recibir la noticia del fallecimiento de nuestro hermano, el rabino Yossef Hacohen, con quien tantos momentos de encuentro fraterno y amistad hemos podido compartir unidos en la fe y el amor a la humanidad”, con estas palabras se inicia la carta enviada por el delegado de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso de la diócesis de Málaga, Rafael Vázquez, tras el fallecimiento del rabino de la comunidad judía de Málaga y Melilla. Vázquez ha enviado la misiva en nombre del obispo de Málaga, Jesús Catalá, y la Iglesia católica malagueña.

En la carta continúa indicando que “el rabino Yossef Hacohen ha sido un ‘hombre de Dios’ siempre cercano a los hermanos cristianos y musulmanes desde sus profundas y sinceras convicciones religiosas judías, con la simpatía natural del hombre del diálogo, siempre dispuesto a colaborar para fomentar una cultura del respeto, de la paz y la justicia”.

"Un hombre sabio"

Vázquez lo define como “un hombre sabio, que, desde la hondura de la Sabiduría divina, animaba constantemente a entrar en el silencio, lugar de la escucha de la voz de Dios y del hermano en su sufrimiento, y fundamento de todo auténtico diálogo”. Además ha destacado un pasaje del libro de Sefer HaMidot, que tantos recordarán en su voz, como homenaje a su memoria: ‘La muerte y la vida están en poder de la lengua. Porque el hombre a través de su lengua puede hacer más que con su espada. Por eso el hombre fue creado con dos ojos, dos oídos y una nariz con dos fosas nasales, pero con una sola boca: para enseñar a hablar menos y escuchar más’.

"Que al paraíso te lleven los ángeles"

Finalmente, el delegado de diálogo interreligioso concluye su misiva elevando “la oración a Dios, nuestro Padre, y encomendamos el alma de nuestro hermano, el rabino Yossef Hacohen, a las manos de su Creador, de las que un día salió. Que al paraíso te lleven los ángeles, hermano Yossef Hacohen, y que la misericordia del Altísimo te abrace por toda la eternidad”.