Asamblea Sinodal: ¿Cómo hemos llegado hasta aquí?

Con este encuentro se clausura la fase diocesana del Sínodo, que se inició en octubre de 2021: "Durante estos siete meses se ha realizado un proceso de escucha y discernimiento"

Redacción Religión

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La presentación de la síntesis con las aportaciones de la Iglesia española ha sido el momento central de la asamblea sinodal de España, que ha reunido este 11 de junio en Madrid a unas 600 personas, con representantes de todas las diócesis, de las congregaciones religiosas, de movimientos y los distintos grupos eclesiales.

Pero, ¿cómo hemos llegado hasta aquí? Con este encuentro se clausura la fase diocesana del Sínodo, que se inició el 17 de octubre de 2021. Durante estos siete meses se ha realizado un proceso de escucha y discernimiento, que se ha concretado en la recopilación del trabajo de las asambleas particulares que han participado en este proceso sinodal.

La mayoría de ellas han trabajado en una triple dirección: presentando lo que es y lo que implica el proceso sinodal, elaborando materiales propios teniendo como base el Documento preparatorio del Sínodo o mediante encuentro formativos.

Para coordinar los trabajos se han creado equipos sinodales, que también se han encargado de la labor de formación. También se han creado, en algunos casos, espacios de coordinación con las parroquias.

¿Y cómo se valora esta experiencia sinodal?

La valoración del proceso sinodal es prácticamente por unanimidad positiva, especialmente entre los laicos. Se ha hablado de entusiasmo, interés, alegría, novedad, oportunidad, ilusión, y esperanza.

Entre los testimonios, destaca especialmente el hecho de que ha ayudado a descubrir la corresponsabilidad, la necesidad del protagonismo de los laicos y a abrir nuevos horizontes de trabajo pastoral. También se valora positivamente que está sirviendo para tomar una mayor conciencia de comunidad parroquial y de acercamiento a la Iglesia.

No obstante, en estos meses de trabajo también se han detectado algunas dificultades a nivel externo e interno. Respecto a las primeras, se ha señalado la integración de la propuesta sinodal en los ritmos, planes y proyectos diocesanos que estaban ya en marcha y la pandemia, que ha impedido poder celebrar encuentros programados y reuniones de grupo.

Por otro lado, a nivel interno destacan la falta de motivación, el desconocimiento de lo que es e implica la sinodalidad; la diferencias en los diálogos; y la dificultad para llegar a los alejados.