Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales

Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales

Agencia SIC

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Mons. Salvador Giménez El tema de la comunicación interesa a mucha gente. Saber comunicar es una competencia. Existen desde cursos acelerados a grados universitarios que se dedican a promocionarla. Muchas empresas mantienen gabinetes de comunicación para mejorar su imagen y poner en valor sus productos, ya sean ideas u objetos. Multinacionales o empresas locales, partidos políticos o clubes deportivos le dedican recursos. Se trata de gestionar bien las noticias generadas con el fin de amplificar sus bondades o minimizar sus efectos negativos.

n un plano más general, a todos nos interesa estar bien informados. Y lo hacemos a través de la prensa escrita, radio, televisión, y de las plataformas digitales. Son muchas las personas que le dedican gran parte de su tiempo. Se ha convertido en una necesidad. Hay que estar bien informado para poder comprender y comentar, con conocimiento de causa, las noticias que se producen en todo el mundo. Aunque existan reticencias o desconfianzas, los medios de comunicación forman parte de nuestro día a día. Todos quisiéramos, pero, acceder un nivel informativo de calidad, a una información veraz y objetiva. Tenemos derecho a ello. Y debemos reconocer que son muchos los profesionales y las empresas de comunicación que trabajan en este sentido.

La valoración general que se hace de los medios de comunicación es muy variada. Desde el elogio continuado hasta la indiferencia, el desprecio o el ataque. Seguramente tiene mucho que ver en cómo afectan determinadas informaciones a los propios intereses, tanto personales como colectivos. Pero no podemos prescindir de ellos, son parte esencial de nuestra sociedad. Además de informarnos, sirven para conformar los estados de opinión.

La Iglesia también se siente implicada con el mundo de los medios de comunicación social. Por eso tiene una atención pastoral. Quiere estar cerca tanto de los profesionales y directivos como de los propios receptores, para conocer su realidad, ponerse a su servicio y pedir honestidad y veracidad en la elaboración de la información. Aunque muchos aseguran que la Iglesia no sabe comunicar bien tan buen mensaje, no puede olvidar sus repercusiones informativas y se empeña en mejorar cada día su presencia en este mundo.

Desde hace muchos años la Iglesia dedica una jornada a los medios de comunicación social. I lo hace en la fiesta de la Ascensión de Jesús, contemplando la escena del ángel cuando, viendo a los discípulos extasiados mirando cómo se alejaba el Maestro, les ordena que vayan a anunciar a todos los pueblos las enseñanzas recibidas. Es la fiesta de la comunicación, que se celebra en todas las diócesis con encuentros, ponencias y actos religiosos. Se percibe un gran interés en abrir puertas y ventanas para hacer llegar a toda la sociedad la verdadera imagen de la Iglesia

Con motivo de esta Jornada, la número 51, el papa Francisco publica un mensaje que llega a las redacciones de todo el mundo y al corazón de todos los católicos. El de este año se centra en una cita del profeta Isaías: "No temas, que yo estoy contigo" (43,5). Con un subtítulo muy significativo: "Comunicar esperanza y confianza en nuestros tiempos". Termina este breve y hermoso texto con estas palabras: "La confianza en la semilla del Reino de Dios y en la lógica de la Pascua configura también nuestra manera de comunicar. Esta confianza nos hace trabajar con la convicción de que es posible descubrir y alumbrar la buena noticia presente en la realidad de cada historia y en el rostro de cada persona".

+Salvador Giménez,

Obispo de Lleida