Ante la Iª Jornada Mundial de los Pobres

Ante la Iª Jornada Mundial de los Pobres

Agencia SIC

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Mons. Jesús Murgui Por expresa voluntad del Papa Francisco, tras el Jubileo de la Misericordia, vamos a celebrar el próximo día 19 de noviembre la Jornada Mundial de los Pobres, para que como él mismo señala "las comunidades cristianas se conviertan cada vez más y mejor en signo concreto del amor de Cristo por los últimos y más necesitados" (Mensaje de la Jornada Mundial de los Pobres, n.6)

na Jornada que él desea que se consolide junto a las demás Jornadas mundiales establecidas por sus predecesores. Y que, tal como él mismo señala, "

La vamos a celebrar, pues, por primera vez como en todas las Diócesis del mundo en este domingo, tal y como él ha establecido que se celebre todos los años: en el domingo previo a la fiesta de Cristo Rey.

Los pobres, destinatarios preferenciales de los gestos y de las palabras de Jesús, son llamados a ser, también en nuestros días, destinatarios privilegiados de la vocación y misión de la Iglesia. Por ello podemos calificarla de una Jornada de especial significación.

Mucho nos ayuda a centrarnos ante su propuesta el lema que él mismo nos propone para la Jornada: "No amemos de palabra sino con obras". Resonancia muy clara de la petición del apóstol S. Juan: "Hijos míos, no amemos de palabra y de boca, sino de verdad y con obras" (1Jn 3,18). Amor al estilo de Jesús que llega a dar incluso la propia vida. Amor que podemos ver precisado en tantos momentos de su vida y que vemos reflejado en la Parábola del Buen Samaritano, allí, éste, ante la necesidad concreta y real del hermano en evidente postración, no da palabras, no hace rodeos, no mira a otro lado, sino que se pone a la obra, para curar, atender, remediar.

Se ha querido precisar en dos objetivos las propuestas que hace Papa Francisco para esta Jornada. Os los traslado:

El primero es "estimular a los creyentes para que reaccionen ante la cultura del descarte y del derroche, haciendo suya la cultura del encuentro". A esto va unido que se desea sumar, a este movimiento a favor de los pobres, a personas provenientes de diversas confesiones religiosas, tratando de promover juntos y, a la vez compartir, amplias corrientes de solidaridad con ellos.

El segundo mira de estimular una caridad que conduzca al seguimiento de Cristo pobre y a un verdadero encuentro con el pobre: "No pensemos solo en los pobres como los destinatarios de una buena obra de voluntariado para hacer una vez a la semana, y menos aún de gestos improvisados de buena voluntad para tranquilizar la conciencia. Estas experiencias, aunque son válidas y útiles para sensibilizarnos acerca de las necesidades de nuestros hermanos y de las injusticias que a menudo las provocan deberían inducirnos a un verdadero encuentro con los pobres y dar lugar a un compartir que se convierta en un estilo de vida". En estas palabras se refleja un giro: de los pobres solo destinatarios de obras de buena voluntad, a los pobres despertadores de conciencias que son llamadas al encuentro y al compartir. Giro importante; giro no solo de palabras.

Pido al Señor que veamos en esta Iª Jornada una oportunidad de acercar al Evangelio nuestra mente y nuestra acción con los pobres: despertando conciencias y configurando comunidades que expresan el amor de Cristo con los más necesitados. Os animo a ello.

Con mi afecto y bendición.

+ Jesús Murgui Soriano

Obispo de Orihuela-Alicante