El amor es creativo
El amor es creativo
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Mons. Juan José Omella El verdadero amor es siempre creativo. Esta afirmación viene a corroborar lo que vemos y experimentamos diariamente. El amor de los padres, de los novios, de los amigos, es siempre nuevo y lleno de hermosas sorpresas. Así es también el amor de Dios para con nosotros los humanos, sus hijos. El no deja de sorprendemos si estamos atentos a sus signos de amor.
Como muestra de ello copio esta historia que viene de los Estados Unidos de América.
Un viejo señor que vivía solo en Idaho quería plantar patatas en su huerto. Pero le resultaba ya muy duro porque era mayor y porque tenía muchos dolores de reuma, padecía artrosis y el dolor de espalda le impedía agacharse.
Habitualmente le ayudaba en ese trabajo su hijo único John, pero ahora estaba en la cárcel acusado de haber asesinado a varias personas.
El viejo señor escribió una carta a su hijo y le describía la difícil situación que tenía: "Querido John, me siento muy desgraciado ya que veo que este año no podré plantar las patatas en el huerto. Soy demasiado viejo y estoy muy enfermo para poder remover la tierra. Si estuvieras aquí mis problemas estarían resueltos porque tú cavarías la tierra, extenderías el abono, harías los hoyos y plantarías las patatas. Te abraza tu padre" .
Algunos días más tarde el viejo señor recibe una carta de su hijo en la que decía: "Querido papá, te ruego por Dios que no cabes en el huerto ya que es ahí donde he enterrado los cuerpos de los que he matado. Te abrazo. John".
Al día siguiente, a las cuatro de la mañana, un grupo de agentes del FBI y de la policía local llegan a la casa del viejo señor y se ponen a cavar en el huerto. Aunque lo cavan todo, de punta a punta, no encuentran ningún cadáver. Cansados por el esfuerzo se excusan y se despiden del señor.
Algunos días más tarde el viejo recibe una carta de su hijo John que decía: "Querido papá, ahora ya puedes plantar las patatas. La tierra del huerto está ya toda removida. Es lo único que podía hacer por ti en las circunstancias en las que estoy. Te abrazo. John".
No se trata de imitar a quien lleva una mala vida y asesina a ciudadanos. Se trata más bien de ver cómo el amor puede y debe ser ingenioso con el fin de ayudar a los hermanos, de aliviar sus sufrimientos y sus soledades. ¿No fue algo parecido lo que nos enseñó el Señor cuando nos propuso la parábola del administrador injusto?
Ojalá sepamos ser creativos en el amor a los demás. El Señor también lo fue cuando abocado a morir en una cruz instituyó el sacramento de la Eucaristía haciendo posible el quedarse entre nosotros a través del pan y el vino consagrados. La Eucaristía es presencia real y amorosa de Dios que no abandona a su pueblo.
Con mi afecto y bendición,
+ Juan José Omella Omella
Obispo de Calahorra y La Calzada-Logroño