El error que puede arruinar tus magdalenas caseras y que bordan en este convento de Sevilla
La elaboración de magdalenas caseras no es especialmente compleja, si bien es cierto que precisa de concentración y técnica
El error que puede arruinar tus magdalenas caseras y que bordan en este convento sevillano
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Las magdalenas son un dulce muy recurrente a la hora del desayuno o la merienda en millones de hogares de nuestro pais. Su variedad en el mercado es cada vez mayor. Pueden estar rellenas de chocolate, de fresa, etc. Incluso su forma ovalada se ha visto alterado en los últimos años. Sin embargo, los puristas suelen abogar por la magdalena clásica, sin relleno y de forma ovalada.
Es el método que emplean las monjas del convento de Mercedarias de San Andrés de la localidad sevillana de Marchena. Se tratan de unas magdalenas elaboradas con métodos artesanos tradicionales con productos de primera calidad, aptas para acompañar con deleite a un café en cualquier momento del día y recuperar ese ánimo que precisamos para continuar cumpliendo nuestros compromisos con los demás.
Cómo elaborar unas magdalenas caseras
Pero son muchos los 'cocinillas' que en alguna ocasión se han lanzado a la hora de realizar unas magdalenas caseras. Su elaboración no es especialmente compleja, si bien es cierto que precisa de concentración y técnica para que quede perfecta y evitar cometer los errores que pueden aguarnos nuestro esfuerzo.
El aceite, mejor opción que la mantequilla
Uno de los principales que se cometen es no recurrir al aceite de oliva, sino a otro tipo de grasas como la mantequilla para elaborarlas. Apostar por el aceite implica potenciar su sabor y que queden esponjosas. Además del aceite de oliva (a poder ser virgen extra), entre los ingredientes esenciales para hacer magdalenas están los huevos, el azúcar, leche, harina de repostería o levadura. Tenemos que tener en cuenta que todos los componentes que empleamos no deben estar ni muy frío ni muy calientes. Es decir, han de estar a temperatura ambiente. De esta manera, lograremos que la masa no se corte a la hora de proceder al batido.
Un buen batido, por cierto, es esencial, ya que unas magdalenas de calidad deben contener mucho aire. Incluso después de agregar la harina se puede dar un batido para que la mezcla final contenga mucho más aire. Antes de proceder al horneado, hay que dejar reposar la masa en la nevera, ya que así el contraste frío-calor hace que suban mucho más.
Uso del huevo y el horneado
En cuanto a los huevos, el truco está en separar las yemas de las claras. Una vez que la masa ha reposado, la colocaremos dentro de moldes de papel o en bandejas especiales para hornear magdalenas. Una vez reposa la masa y la hemos colocado en estas bandejas especiales, llega el momento de introducirlas en el horno, que deberá calentarse a unos 200 grados de temperatura.
Una vez se encuentran en el horno, debemos dejar las magdalenas un periodo de cinco minutos, sin bajar en ningún momento la temperatura. Una vez pasado estos primeros minutos, bajamos ligeramente los grados, dejándolo a unos 180 grados por un intervalo de quince minutos. Es decir, han de permanecer en el interior del horno unos veinte minutos. Pasado ese tiempo, se puede comprobar si la masa está quedando de manera correcta a través de un cuchillo. En caso de que así sea, estarán listas para degustarlas y disfrutarlas.