CICLISMO | Strade Bianche
Pogacar no se baja del trono, pero encuentra a Seixas
El esloveno, en su primer día de competición, ganó su tercera Strade Bianche consecutiva con un ataque a 80 de meta. Segundo fue el galo Seixas con solo 19 años.
El esloveno celebra su victoria a su llegada a la ciudad de Siena.
Publicado el - Actualizado
2 min lectura
Todo sigue igual en el mundo del ciclismo. Tadej Pogacar se ponía por primera vez un dorsal en el 2026 y, como era de esperar, acababa llevándose la victoria. El esloveno parece más enfocado este año en las clásicas, con Roubaix y Milan San Remo entre sus grandes objetivos, y lo demostró ganando la Strade Bianche por tercera ocasión consecutiva, cuarta en su carrera, con un ataque marca de la casa. Aceleró a 80 kilómetros de meta, se fue solo y levantó los brazos en Siena.
La carrera del sterrato volvió a estar monopolizada por un Pogacar al que nadie pudo seguir, pero que en su camino hacia el éxito encontró al que puede ser su gran rival en los próximos años. El último en descolgarse fue un brillante Paul Seixas, que lideró sin éxito su persecución, y que a sus 19 años fue segundo confirmando las grandes sensaciones que viene desplegando. Tercero, completando el podio, acabó el mexicano Isaac del Toro.
Fue un circuito este año sustancialmente más corto. Y por eso quizá la más veloz de siempre, con una media de 42,6 Km/h. Se recortaron 13 km respecto al de la temporada anterior. Ni con esas hubo lugar a la incertidumbre. Todo bajo el control de un Pogacar que, a diferencia de la pasada edición, no se cayó y necesitó de una gran remontada. En esta, dura con 3.530 metros de desnivel y 20 km menos de 'sterrato', fue el jefe absoluto.
Porque permitió, como acostumbra, la escapada inicial de aquellos que ilusos sueñan con una campanada imposible. Y en el Monte Sante Marie, la parte que se antojaba decisiva, con 1 km al 10.5 %, el ritmo que impuso el suizo Jan Christen (UAE) sirvió en bandeja de plata el ataque a Pogacar, que repitió la zona en la que ya en 2024 exhibió todo su potencial.
Se hizo casi 80 kilómetros en solitario el ciclista de apenas 27 años. Disfrutó de nuevo del liderato en tierra toscana. Del calor del público italiano. Y levantó los brazos, reverencia incluida, tras superar la mítica subida final que le aupó a ciclista histórico de esta clásica de las carreteras blancas. Pogacar volvió por todo lo alto. Póker. Nadie mejor que él en el 'sterrato' toscano.