Tenis | Open de Australia
Así funciona la norma a la que se agarró Sinner cuando estaba tieso y no podía ni moverse: "Fue un timing gracioso"
El italiano aprovechó la norma que permite parar un partido por calor para refrescarse y que el techo se cierre. Hacía 40 grados en Melbourne.
Jannik Sinner superó a su rival después de que el partido se parara por la norma del calor extremo.
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Melbourne vive este sábado una ola de calor extremo que ha obligado a la organización del Abierto de Australia a adelantar los partidos para proteger la salud de los jugadores, una situación que llevó a interrumpir el duelo del actual número dos, Jannik Sinner. Con temperaturas cercanas a los 40 grados y una sensación térmica aún más sofocante sobre el cemento de las pistas, el calor se ha convertido en el gran protagonista de la jornada.
Horarios adelantados
El partido entre el vigente campeón, el italiano Jannik Sinner y el estadounidense Eliot Spizzirri fue interrumpido en el ecuador del tercer set a causa del fuerte calor, que propició el cierre de la pista central del recinto australiano. Sinner, con el marcador en contra después de perder el primer set 6-4, ganar el segundo 3-6 y tener el resultado adverso en el tercero (3-1), con dificultades para moverse por los calambres, acudió al juez de silla que determinó parar el duelo y cerrar el techo.
El protocolo indica que el árbitro puede suspender u ordenar una pausa para que los jugadores se refresquen y que los tenistas pueden solicitar un tiempo de diez minutos para hidratarse y cambiarse. Sinner acusó el calor notablemente y el partido se le había puesto cuesta arriba. Una vez cerrado el techo del la Rod Laver Arena el partido continuó, la temperatura se enfrió gracias al aire acondicionado y el italiano ganó el encuentro. El Protocolo de Calor Extremo del torneo está basado en la Heat Stress Scale (HSS), que evalúa temperatura, radiación solar, humedad y viento.
Si la temperatura llega al nivel 5 está estipulado que se paren los partidos.
Las altas temperaturas en Melbourne han provocado que la jornada de este sábado sufra algunas alteraciones en su programa, como la suspensión de partidos en las pistas exteriores, que no están cubiertas, y el cierre del techo de las tres principales, las que tienen opción para ello.
El estadounidense Eliot Spizzirri, número 85 del mundo, calificó como "curioso" el momento en el que se activó la regla del calor y se cerró el techo, justo cuando él acababa de ponerse por delante en el marcador. "Sonreí un poco cuando entró en vigor la regla del calor porque fue un 'timing' gracioso, justo cuando me puse arriba. En el 2-1 del tercer set, cuando rompí su saque, se alcanzó el umbral y sabíamos que al terminar ese juego se iba a cerrar el techo. Fue simplemente una coincidencia curiosa, pero son las reglas y hay que aceptarlas", dijo en una rueda de prensa.
El estadounidense también se refirió a las dificultades psicológicas de enfrentarse a un rival que atraviesa problemas físicos pero sigue compitiendo al máximo nivel. "Es complicado cuando ves que el otro puede estar con calambres o tocado físicamente. Cambia el ritmo del partido, baja la velocidad de bola, toma más tiempo, y eso te obliga a ajustar tu agresividad. Mantener la concentración en tu lado de la pista es un reto", explicó.
En ese sentido, enlazó con el contexto aportado por Sinner, quien reconoció tras el encuentro que el cierre del techo fue clave para superar sus calambres y recuperar sensaciones. El italiano admitió que la pausa y el cambio de condiciones le permitieron estirar, relajarse y ajustar su juego, algo que, según Spizzirri, forma parte de la experiencia de los grandes campeones. "Él ha pasado por este tipo de situaciones antes. Incluso con pausas largas o momentos complicados, sabe reagruparse y volver más fuerte. No diría que 'lo salvaron', porque es demasiado buen jugador para reducirlo a eso, pero sí manejó muy bien la situación", señaló.