El pánico de estar secuestrado y la dura realidad de un agente de la Guardia Civil, en 'Imparables'

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Tiempo de lectura: 3'Actualizado 08:39

¿Te imaginas que algún día te secuestran en un país extranjero con un régimen escasamente democrático donde se respetan poco los Derechos Humanos? Bueno tampoco hace falta irse muy lejos. En España de esto sabemos un rato. Que se lo digan a Ortega Lara. 532 días secuestrado en un zulo por la banda terrorista ETA. En esta edición de 'Imparables' conoceremos el testimonio de dos personas que estuvieron cautivos en dos lugares muy diferentes del planeta: Venezuela y Siria.

El periodista madrileño Gonzalo Domínguez Loeda no olvidará jamás el 31 de enero de 2019. Se encontraba en Colombia, donde trabaja como corresponsal de la Agencia EFE en Sudamérica. Fue detenido junto a sus compañeros colombianos Mauren Barriga Vargas y Leonardo Muñoz, en la capital de Venezuela, Caracas, mientras cubrían las revueltas sociales que se estaban produciendo contra el Régimen de Nicolás Maduro.

Tras enviar una crónica y regresar al hotel donde se hospedaba, en el hall se presentaron unos agentes del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional y detuvieron tanto a él y su compañera cámara. Por fortuna, fue liberado junto a sus compañeros un día más tarde, aunque las casi 24 horas que permaneció retenido, fueron los peores momentos de su vida: “Estuvimos toda la noche en el centro de detención ‘El Helicoide’ de Caracas, que además tiene una fama oscura, y por suerte no se extendió más tiempo, pero nos marcó a todos.”

Ricardo García Vilanova, un fotoperiodista abonado al riesgo

Ricardo García Vilanova es uno de los fotoperiodistas más reconocidos del panorama europeo. En 2012 fue secuestrado en Alepo (Siria), en pleno conflicto bélico. Pasó once días de cautiverio. Tras su liberación, permaneció otras tres semanas en el país para seguir ilustrando la tragedia. Pero en septiembre de 2013, volvió a ser cautivo. Durante ocho meses pasó por diversas cárceles secretas del Estado Islámico, donde el respeto de los Derechos Humanos brilla por su ausencia.

En 2014, junto al periodista Javier Espinosa, fueron liberados. Tras unas semanas en su Barcelona natal, no dejó que los miedos se apoderasen de él, y regresó al campo de batalla. En 'Imparables', Ricardo no titubea a la hora de afirmar que es su trabajo: “La única razón por la que estamos allí es para informar. Somos conscientes de que tenemos la capacidad de entrar y salir cuando queramos, y hasta donde queremos llegar. Pero la población civil que sufre la guerra, como es el caso de Siria, donde han muerto medio millón de personas, la mayoría no tuvieron opción de marcharse, por imposibilidad económica o por otros factores.”

Román David, el guardia civil que aprendió a convivir con su paraplejia

Han pasado ya seis años. Fue el 22 de septiembre de 2013 cuando a Román David le cambió la vida por completo. Un guardia civil que quedó parapléjico tras recibir un disparo en el cuello durante un atraco que se produjo en el Mercadona de la localidad toledana de Yuncos.

Su vida cambió pero en su localidad y en la provincia de Toledo nadie olvida su caso, que sirve también para reconocer la impagable tarea que realiza día a día la Benemérita. Han sido numerosas las carreras que se han realizado en su honor y a beneficio de los lesionados medulares. Y es que su recuperación la llevó a cabo en el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo, donde recuperó la movilidad del brazo izquierdo, que había quedado inutilizado tras el disparo. No podía ni mover los dedos de la mano. Ahora vive con sus padres, en Villasequilla, donde nacieron él y su familia. A consecuencia de su paraplejia, se le reconoció una invalidez del 84%.

Desde 2016 es pensionista. Una vida que se vio truncada, pero de la que Román David sale adelante, aunque cueste: “Es duro porque cuando salí del hospital tras nueve meses de ingreso, te enseñan a ser lo más independiente posible, pero después es cuando te enfrentas a la realidad, a la que te tienes que adaptar. Para mí el deporte fue un aliciente para mantener la mente despejada y conseguir más agilidad.”

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