ALBACETE

La autoridad interviene los rejones de castigo en Albacete: “Algunos toreros andan justos de principios”

Fuentes oficiales aseguran a COPE Albacete que los rejoneadores hacen “trampas” y utilizan “marrullerías” para saltarse la ley a su antojo

Diego Ventura y uno de los rejones de castigo utilizados durante este sábado en Albacete

 Diego Ventura y uno de los rejones de castigo utilizados durante este sábado en AlbaceteMARÍA MENDOZA

Julio Martínez Romero | COPE Albacete

Tiempo de lectura: 3'Actualizado 15 sep 2019

Tras la muerte del segundo toro de Luis Terrón en el séptimo festejo de la feria de la Virgen de los Llanos en Albacete se formó un revuelo en el callejón. El mozo de espadas de Diego Ventura aseguraba que la autoridad le había intervenido uno de los rejones de castigo utilizados por su matador por tener una medida superior a la establecida por el reglamento taurino de Castilla-La Mancha. Su sorpresa, que se ha hecho extensiva también al propio Diego Ventura y al equipo de Sergio Galán, es que nunca les había pasado algo similar. Según ellos, lo normal es que “se haga una foto del rejón en cuestión como prueba de la supuesta infracción”. Esa foto sería enviada a la Junta encargada de proponer una sanción, pero en ningún caso las herramientas del torero serían intervenidas.

Frente a las cajas donde se alojan todos los utensilios empleados en la lidia se han agolpado tantos los mozos de espadas, el propio Diego Ventura, su apoderado Pablo Lozano y hasta ahí ha tenido que acudir un miembro del equipo de delegados gubernativos. Con un metro, ha medido el tamaño del rejón, comprobando que era el acordado. El delegado gubernativo, Ulises Quesada, asegura a COPE que esta mañana se ha celebrado una reunión improvisada tras la celebración del sorteo para decidir qué rejones de castigo se iban a utilizar, toda vez que los que traían los toreros no cumplían con el reglamento.

Sobre la mesa se habrían puesto, según Quesada, dos opciones: compartir algunos de los rejones que tiene Juan Manuel Munera, que sí entraban dentro de la ley, o ampliar entre dos y cinco milímetros el margen reglamentario. Puesto que no había rejones suficientes para los tres actuantes se ha optado por esa segunda opción. “Ha sido un pacto entre caballeros”, afirma el delegado.

La versión contraria –del mozo de espadas de Ventura y del ayuda de Galán- es que la autoridad ha llegado a plantear la suspensión del festejo si no se traían rejones reglamentarios. Desde el equipo gubernativo aseguran que esa conclusión “la han sacado los toreros” y que, en cualquier caso, “el peso de la responsabilidad de no celebrar la corrida y el consiguiente ridículo hubiese corrido a cargo de los matadores”. Según la autoridad, “en ningún momento se ha planteado la no celebración del festejo”.

Después de llegar a ese acuerdo, miembros del equipo gubernativo han comprobado desde su puesto en el callejón que los rejones de castigo utilizados no eran los que se habían introducido bajo precinto oficial de la Policía Nacional en las cajas de cada torero. Ante su sorpresa han acudido al desolladero y, efectivamente, han acreditado que esos rejones superaban en casi el doble la medida permitida. Esa “trampa”, dice Quesada, se habría cometido antes de saltar el rejoneador al ruedo, es decir, “habrían cogido rejones que no tenían el visto bueno sin pasar antes por el lugar donde estaban los autorizados”.

Por ello, desde el equipo gubernativo aseguran a COPE que algunos toreros “andan justitos de principios” y utilizan “trampas” y “marrullerías” para salirse con la suya. Asimismo señala que no es la primera vez que pasa esto y que, bajo su potestad, han decidido intervenir los rejones que excedían la medida reglamentaria. Así, siempre según la versión del equipo de los toreros, a Sergio Galán se le habrían intervenido tres rejones; al menos uno a Diego Ventura y hasta cinco a Juan Manuel Munera. Estos se amparan en que esos rejones sí son reglamentarios, por ejemplo, en Andalucía y, por ello, piden que se los devuelvan para poder utilizarlos en otro lugares donde el reglamento sí lo permita. Ahora será la Junta, que está en posesión de los citados rejones, la que determina si se ha incumplido el reglamento y decida si estos hechos son o no constitutivos de sanción.

Lo más