Zaida, trabajadora en una gasolinera de Huelva, avisa sobre el precio de la bombona de butano: "No ha subido mucho, solo 50 céntimos. De 16,50 euros a 17"
La demanda de este combustible se dispara en gasolineras por el miedo a una escalada de precios derivada de la guerra de Irán
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A pesar de que su consumo se ha reducido a la mitad en los últimos 20 años, la bombona de butano sigue presente en más de 7 millones de hogares españoles. En las últimas semanas, su demanda ha experimentado un notable repunte.
Así lo confirma ‘Mediodía COPE’ al hablar con Zaida, trabajadora en una gasolinera de Palos de la Frontera (Huelva).
De 12 a 60 bombonas diarias
Zaida ha explicado cómo han pasado de vender una cantidad modesta de bombonas a una mucho mayor. “A lo mejor, antes en un día podíamos vender 12, 20, y ahora entre 50 y 60 diariamente”, detalla.
El aumento de la demanda ha sido tan intenso que ha llegado a superar la oferta disponible en la estación de servicio, abierta 24 horas: “No hemos vendido más porque ya no nos quedaban”.
No hemos vendido más porque ya no nos quedaban"
Trabajadora en una gasolinera de Palos de la Frontera (Huelva)
El principal detonante de este incremento, según relata la empleada, es el temor a una subida de precios vinculada a la guerra de Irán.
“Desde que más o menos se empezó a decir que los precios iban a subir, con el combustible, el gas, pues la gente empezó como a ser prevenida, por si subían mucho los precios, y empezamos a vender bastante más bombonas”, ha señalado Zaida.
La gente empezó como a ser prevenida, por si subían mucho los precios"
Trabajadora en una gasolinera de Palos de la Frontera (Huelva)
A pesar de las expectativas de subida, el precio de la bombona de butano, que se revisa cada dos meses, apenas ha variado recientemente. “A 17 euros, estaba a 16.50, que es que no ha subido mucho. La media de 50 céntimos, nada más”, aclara Zaida, sugiriendo que la compra masiva responde más a la prevención que a un encarecimiento actual.
Nuevos y viejos usuarios
El perfil de los compradores es variado. Zaida afirma que ve “gente nueva” y que el camión de reparto que pasa por el pueblo “no da abasto”.
Además, clientes que habían abandonado el butano están regresando. “Han venido gente que tiene placas solares, que también tiene termo en casa”, explica, indicando que muchos la compran como respaldo “por si acaso se gasta”.
El contexto energético global
Esta situación se enmarca en un contexto de tensión energética global. La Agencia Internacional de la Energía ha advertido de que un hipotético cierre del estrecho de Ormuz podría reducir la oferta mundial de petróleo en 8 millones de barriles diarios.
Esto obligaría a liberar reservas estratégicas para evitar el desabastecimiento, lo que previsiblemente impulsaría los precios al alza, aunque sin llegar a provocar una situación de escasez.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.