Crean el marcapasos más pequeño del mundo para salvar la vida de un bebé en Barcelona
La perseverancia de una cardióloga del Hospital Sant Joan de Déu ha sido clave para desarrollar un dispositivo de dos centímetros que ha salvado a una recién nacida.
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Amira, una bebé prematura que pesó poco más de 2 kilos, se encuentra "perfecta en su casa, creciendo", gracias a la implantación del marcapasos más pequeño del mundo. Este hito médico, logrado en el Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona, ha sido posible gracias a un dispositivo de apenas dos centímetros y al tesón del equipo de cardiología pediátrica, liderado por la doctora Georgia Sarquella Brugada.
Una necesidad histórica en pediatría
La doctora Sarquella explicó en el programa 'Mediodía COPE' que el éxito del proyecto reside en "la perseverancia y de tener la suerte de encontrarte a la persona que quiere escucharte". Según la especialista, los profesionales de pediatría se enfrentan constantemente al reto de adaptar la tecnología diseñada para adultos. "Siempre tenemos que estar inventando y pensando cómo podemos utilizar lo que han desarrollado para el mundo de los pacientes adultos, pues aplicarlo en el mundo de la pediatría", ha señalado Sarquella.
Es cuestión de perseverancia y de tener la suerte de encontrarte a la persona que quiere escucharte""
Doctora del Hospital Sant Joan de Déu
El caso de Amira era especialmente urgente. La pequeña nació en febrero con una bradicardia severa, una condición que hacía que su corazón latiera a "unos 50 y pocos latidos por minuto, cuando la frecuencia cardíaca de un recién nacido es sobre los 120, 140". Esta situación, que obligó a adelantar el parto, suponía un riesgo real de fallo cardíaco, por lo que "era evidente que necesitábamos este marcapasos".
La carrera para crear el dispositivo
El principal desafío técnico era miniaturizar un dispositivo que no solo diera impulsos eléctricos, sino que también sincronizara las cavidades superiores e inferiores del corazón. Mientras que modelos anteriores solo estimulaban los ventrículos "a piñón fijo", este nuevo marcapasos necesitaba "sincronizar la parte de abajo del corazón con la parte de arriba". Según la doctora, "esto es lo que marcaba la diferencia y aquí estaba el quid de la cuestión".
Aunque la petición a la farmacéutica estadounidense se realizó en abril del año pasado, "todavía no sabíamos de la existencia futura de Amira". El proyecto, que avanzaba a "velocidad de crucero lenta", se aceleró drásticamente cuando se detectó el problema en el feto. "Si ya estaba semipriorizado, pues se prioriza por un tema de que tenemos una fecha límite", ha detallado Sarquella. Esto llevó a la doctora a viajar a Estados Unidos en diciembre para colaborar en el desarrollo y tener el dispositivo listo para el nacimiento.
Si ya estaba semipriorizado, pues se prioriza por un tema de que tenemos una fecha límite
Doctora del Hospital Sant Joan de Déu
Una operación que cambia una vida
La intervención para implantar el diminuto dispositivo duró aproximadamente dos horas y fue un éxito gracias a "un buen cirujano con unas buenas manos y un buen equipo de anestesia y neonatología". Este procedimiento le ha cambiado la vida a la pequeña Amira, quien ahora puede crecer con normalidad junto a su familia, marcando un hito en la cardiología pediátrica mundial.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.