"Lo que se hace contra el himno de España es libertad de expresión y se acepta y se asume con vomitiva naturalidad"

El director de 'Mediodía COPE Fin de Semana' critica duramente los pitidos al himno durante la final de la Copa del Rey, que enfrentó a la Real Sociedad y el Atlético de Madrid

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Muy buenas tardes. Bienvenido a 'Mediodía COPE' en este domingo que viene con un poco de todo. Sol y calor en la mayoría de la península, con máximas de 33 grados en Sevilla o de 30 en Toledo y Zaragoza. Y luego la inestabilidad propia de la primavera con posibilidad de lluvias y tormentas en el valle del Ebro, en Zaragoza y en Navarra, y luego también en el norte de Burgos, además de que se anuncian precipitaciones en puntos del sistema ibérico: La Rioja, Soria, Teruel. Cuidado con las tormentas que pueden se incluso de granizo.

Estamos a un mes de las elecciones autonómicas en Andalucía, cuatro semanas justas, y hoy Pedro Sánchez se ha ido a arropar a María Jesús Montero a Gibraleón, que es un pueblo de Huelva. En este caso no sirve analizar si la presencia del presidente en la campaña perjudica o beneficia a Montero. Si le conviene a la candidata que en precampaña y luego en campaña, su secretario general, acuda mucho a Andalucía. Son lo mismo.

Son los dos grandes protagonistas del sanchismo. Montero ha estado casi 8 años de ministra y dos años y medio como vicepresidenta. Ha asumido como propia la financiación singular para Cataluña, la cesión íntegra del IRPF para esta comunidad, aunque aún no se haya ejecutado. Montero ha abrazado la amnistía para los golpistas, los pactos con Esquerra, con Junts y también con Bildu. Y se ha visto además señalada por mirar hacia otro lado en la trama de corrupción entre Ábalos y Koldo, con su número dos y su número tres en el ministerio apareciendo como destinatarios de mordidas.

Por eso... en el caso de Andalucía no tiene ni sentido ni interés entrar en ese terreno, que sí que fue motivo de análisis en Extremadura y en Castilla y León.

Lo que sí tenemos ya es una pista muy clara por dónde va a ir la estrategia de Sánchez en este mes que le queda hasta las elecciones andaluzas. Ha ido quemando comodines... el de Franco, el de que viene el lobo de la ultraderecha, o yo o el caos, lo malísimos que son la mayoría de jueces. En fin. Todo lo que sabemos.

Su efecto ha sido el que ha sido y, ante la corrupción que le acorrala, la incapacidad para ni siquiera presentar presupuestos, Sánchez ha optado por ventilar un supuesto hiperliderazgo internacional. Cree que erigirse como el azote anti-Trump es rentable. Y es ahora mismo lo poco que le queda. Y los elogios de los más fieles, que le ven como un referente mundial.

Y Sánchez, al escuchar a su escudera en Andalucía, se ha hinchado de orgullo. Da igual que no paremos de tensar la cuerda con una potencia como es EEUU; que nos decantemos por socios poco fiables como China; o que en Europa vayamos por libre en cuestiones clave como es la Defensa Pedro Sánchez es un referente mundial. En Huelva... un día después de impulsar en Barcelona una reunión con líderes de la izquierda hispanoamericana, Sánchez ha anunciado que pedirán formalmente a la Unión Europea que rompa las alianzas con Israel.

El bloqueo a Israel, o la ruptura del acuerdo de asociación con el país hebreo como escudo frente al caso mascarillas, el enchufe de prostitutas en el Ministerio de Transportes, los contratos ilegales, las mordidas, el procesamiento de Begoña Gómez, el juicio contra el hermanísimo o lo de sus dos exsecretarios de organización del PSOE de corrupción hasta las trancas. Si cuela, ¿verdad? Pues cuela.

Y hoy hay una afición que sigue de celebración.

De celebración, de vuelta a Guipuzcoa o de resaca, que de todo hay. Son los aficionados de la Real Sociedad los que se han llevado el alegrón de la temporada con el título de Copa del Rey. Fue una final agónica frente al Atlético de Madrid, que acabó en la prórroga tras el empate a dos y que la lotería de los penaltis regaló el triunfo al conjunto txuri-urdin. La gran fiesta en San Sebastián será mañana, con los recibimientos oficiales y con el paseo en autobús por las calles de la capital donostiarra.

Pero al margen de la celebración y de la enhorabuena deportiva a la Real Sociedad, la final de Copa nos deja un asunto que no deberíamos dejar pasar por alto. Y fueron los pitos al himno de España, aunque los que tantísimo se indignaron por los cánticos al himno de Egipto en Cornellá, en Barcelona, ahora, no quieran saber nada.

La noticia no está en la novedad, porque no es ni mucho menos la primera vez que se pita el himno de España en una final de copa. La noticia es que sale gratis. Si a cualquiera de los clubes cuya afición pita el himno de España, o realiza giños a favor de ETA, no quedaran impunes, igual no lo volvían a repetir. Si la Federación impusiera una multa cuantiosa, o si incluso se planteara sancionarles con no participar al año siguiente en la competición, igual los clubes como la Real Sociedad, el Barça o el Athletic Club se lo pensaban. O suspender el partido en el mismo momento en el que se pite el himno, que es otra opción.

¿Y el Gobierno? ¿No tiene nada que decir? Hoy no hemos escuchado a ningún ministro decir ni media palabra. La que montaron después de que se pitara el himno de Egipto y después de que se escucharan cánticos que no hace falta repetir. Lo que se hace contra el himno de España es libertad de expresión y se acepta y se asume con vomitiva naturalidad. Una más. No es el qué, sino contra qué o contra quién. Nos ha quedado claro, una vez más.