El marisco gallego afronta una mortalidad histórica por el tren de borrascas

Las incesantes lluvias provocan una mortandad de hasta el 100% en las rías y dejan en el aire el futuro de miles de familias que viven del marisqueo y que hemos analizado en 'Mediodía COPE' con Pilar García de la Granja

Gloria López Navas

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Un tren de borrascas ininterrumpido ha azotado Galicia desde el pasado 6 de enero, dejando a su paso consecuencias devastadoras para el sector marisquero. Las diez borrascas registradas en 45 días han provocado que enero fuera un 98% más lluvioso de lo normal. La acumulación de 290 litros por metro cuadrado obligó a abrir las presas, vertiendo una cantidad masiva de agua dulce en las rías y desplomando su salinidad.

La consecuencia directa ha sido una mortandad de entre el 80% y el 100% del marisco, una catástrofe que amenaza la principal fuente de ingresos de miles de familias. El poco producto que ha logrado sobrevivir se encuentra, además, en muy malas condiciones, lo que complica todavía más la viabilidad del sector a corto y medio plazo.

Una mortalidad nunca vista

En la Ría de Arousa, que concentra el 70% de las bateas de Galicia con unas 2.300 instalaciones, la situación es crítica. Profesionales como Manuel Otero han constatado la presencia de mejillón muerto en las cuerdas a dos metros de profundidad, un hecho que califica como "lo nunca visto". El temor en el sector es que, ante la escasez de producto local, "el mercado eche mano de productos de otros países para suplir la falta de marisco español".

El futuro de 1.300 familias en el aire

La situación no es mejor en la Ría de Muros-Noia, donde 1.300 familias dependen directamente del marisqueo. La campaña, que debía comenzar el próximo lunes, ha sido suspendida tras certificar la muerte del 85% del berberecho, el 60% de la almeja japónica y el 95% de la almeja babosa. Las mediciones de salinidad, que han bajado del 10%, confirman la gravedad del desastre ecológico y económico.

En ‘Mediodía COPE’, Adela Lestón, mariscadora y presidenta de la agrupación de mariscadoras a pie de la Cofradía de Muros, ha confirmado la magnitud de la tragedia. Lestón ha recordado un episodio similar en 2023, pero ha señalado que el actual "tren de borrascas" ha sido "más agresivo". Justo cuando los bancos marisqueros comenzaban a recuperarse, este nuevo golpe ha sido un "varapalo enorme" que afecta a la mayoría de las cofradías gallegas.

Intentaremos sobrevivir algunos, otros tendrán que buscar otro medio de vida"

Adela Lestón

mariscadora de la Cofradía de Muros

Con la campaña cancelada, los mariscadores están "a la espera de que la Consellería certifique esa mortandad" para poder acogerse al cese de actividad. Sin embargo, aquellos que no tengan derecho a la prestación se enfrentarán a un futuro inmediato sin ningún tipo de ingreso. "Intentaremos sobrevivir algunos, otros tendrán que buscar otro medio de vida", ha confesado Lestón, reflejando la desesperación del sector.

Un oficio vocacional en la encrucijada

Las pérdidas económicas son "tremendas" y afectan a toda la cadena productiva. La crisis ha llevado a que muchos profesionales se replanteen su futuro en un oficio que, como describe Lestón, es puramente vocacional. "Estoy muy enamorada del mar", ha afirmado, pero ha reconocido con crudeza que "a veces eso no llega para vivir".

Por ahora, el sector se encuentra en "un limbo", esperando que las condiciones mejoren y la campaña de la Cofradía de Muros pueda abrirse en junio. Sin embargo, la incertidumbre es total y la posibilidad de tener que cambiar de oficio es una amenaza real para cientos de mariscadores que ven cómo su medio de vida se ahoga bajo el agua dulce.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.