El susto de un ciudadano español que vive en San Petersburgo: reclutado para ir a combatir a Ucrania
Carlos Mateos ha contado, en 'Mediodía COPE', cómo se ha librado de la guerra al no tener la nacionalidad rusa pese a vivir desde hace 15 años en el país y tener familia oriunda
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Hay novedades importantes en Ucrania. Parece que la toma de la ciudad de Soledar por parte de los rusos se ha producido o está a punto de suceder. El Ministerio de Defensa de Rusia asegura que ya se ha producido durante la noche del 12 de diciembre.
"El 12 de diciembre concluyó la liberación de la ciudad de Soledar", dijo el portavoz del Ministerio, teniente general Ígor Konashénkov, en el parte bélico diario.
Según el departamento que dirige Serguéi Shoigú, la toma de la ciudad, donde se libraban intensos combates durante las últimas semanas, permitirá cortar las rutas de abastecimiento de las tropas ucranianas en la vecina Bajmut y cercar a las fuerzas de Kiev en esa urbe.
Mientras que Rusia anuncia una conquista, Ucrania la desmiente. El Ejército ucraniano asegura que las tropas rusas no han tomado la ciudad de Soledar. Serhiy Cherevaty, portavoz del Grupo de Fuerzas del Este de las Fuerzas Armadas de Ucrania, ha declarado a RBC-Ucrania que "no es cierto" que las tropas rusas hayan tomado la ciudad y que en ella continúan los combates.
Y en medio de este ejercicio bélico de desinformación, en Mediodía COPE hemos conocido la historia de Carlos Mateos.
Un error podría haber llevado a Carlos al frente en Ucrania
Carlos lleva quince años viviendo en San Petersburgo, en Rusia. Allí ha hecho su vida. Ha creado una familia, está casado con una rusa con la que tiene una niña. Y, aunque mantiene la nacionalidad española, hace tan solo unos días le llegó una carta para movilizarlo al frente. Para engrosar la lista del Ejército ruso para ir a la guerra en Ucrania.
Esa carta de reclutamiento fue todo un gran susto: " primero fue sorpresa y luego fue todo un susto", cuenta Carlos en que relata como fue su mujer quien se la encontró y eso que al ser una comunicación de tal calibre deberían habérsela entregado en mano, "pero con lo que está pasando deben estar desbordados y la dejaron en el buzón".
"Al no tener la nacionalidad rusa nos sorprendió, nos lo tomamos un poco a risa y al consultar con el consulado me dijeron que no me preocupase", dice Carlos que en ningún momento se preocupó "pero me personé en la oficina de reclutamiento con todos los documentos que me pedían y al ver mi pasaporte español, se sorprendieron y me tacharon".
Lo cierto es que ante la falta de efectivos, Rusia ya convocó a sus militares jubilados o en la reserva para enviar a Ucrania y ahora anuncia que podrían ser llamados hasta 500.000 civiles, entre ellos los que se hayan nacionalizado rusos aunque no hayan nacido en el país. "Desde que se hizo público que iban a llamar a civiles todos los que tengan la nacionalidad rusa podrán ser llamados, pero yo no tengo la nacionalidad" concluye Carlos.